elperiodigolf.madridiario.es

BMW SA Open

Graeme Storm le roba la cartera a Rory McIlroy en el tercer hoyo del Play-Off

Graeme Storm le roba la cartera a Rory McIlroy en el tercer hoyo del Play-Off

domingo 15 de enero de 2017, 14:15h

El primer torneo del 2017 se decidió en el Play-Off. Un desempate que se dilucidó entre el gran favorito, el número dos del mundo, el norirlandés Rory McIlrioy, y el inglés Graeme Storm, de 38 años, que buscaba un triunfo que no lograba desde hacía 275 torneos y casi diez años. En el hoyo 18, y tras tres hoyos de sufrimiento, McIlrioy firmó un bogey que le deba la victoria al inglés.

Rory McIlroy, número dos del mundo, decidió comenzar el 2017 en el European Tour y en el BMW Sudáfrican Open -el segundo abierto más antiguo del mundo tras el Open Championship- y no jugar en Esdados Unidos el Sony Open, en Hawai. El norirlandés quería empezar el año ganando, con buenas sensaciones, estrenando su nueva configuración de palos con su nuevo driver Callaway, jugando con sus maderas TaylorMade, sus hierros Callaway, sus wedges Titleist, el putt Odyssey y la nueva proV X1, y buscando una victoria que, de nuevo, le lanzaría a la conquista del número uno mundial desde los primeros compases de la temporada.

En sus tres primeras vueltas, el ex número uno del mundo jugó de una manera regular pero sin demasiada brillantez aunque con números suficientes para estar en lo más alto de la clasificación con tres vueltas de 67, 68 y 67 golpes que le dejaban antes de los últimos dieciocho hoyos en una clara posición para luchar por la victoria. Con él, jugadores como Graeme Storm -que venía de jugar muy bien en Sudáfrica terminando en el Top-5-y que se había mantenido también arriba durante las tres primeras vueltas con tres tarjetas de 69, 63 y 67 golpes o un Jordan Smith -una de las revelaciones del torneo- que se sumó a la lucha por la victoria tras una gran cuarta vuelta.

Pero en el 18, y tras una vuelta en la que McIlroy no estuvo al cien por cien, todo se podía decidir en tres putts muy largos en los que ni McIlroy (-18), ni Storm (-18) ni Jordan Smith (-17) embocaron su bola para birdie forzando un Play-Off, el primer de la temporada en el European Tour, que tenía como protagonistas al número dos del mundo y a un Graeme Storm que salía a jugar el desempate con la necesidad de ganar tras 275 torneos sin hacerlo en Europa pero que llegaba con buenas sensaciones tras su última cita jugada en Sudáfrica. Otro dato a destacar es que ninguno de los dos protagonistas había ganando nunca un Play-Off en el Tour Europeo. Rory había perdido los dos que había disputado y Storme el único que jugó.

Por su parte, McIlory no ganaba en el Viejo Continente desde su victoria en Irlanda, en su casa, el año pasado y, además, buscaba igualar con 14 triunfos los entorchados que el excapitán europeo de la Ryder Cup, Darren Clarke, suma como el mejor norirlandés en la historia del European Tour.

El hoyo elegido para el desempate fue el 18. McIlroy no hizo una buan salida, mandando su bola a la izquierda de la calle, en una zona de rough alto mientras que Storm, en la calle, tenía que arriesgar si quería firmar, cuando menos, el par. Con un hierro 6 en las manos, su bola se quedó a casi veinte metros del hoyo mientras que McIlroy, con un hook espectacular, dejó la bola menos de diez metros del hoyo, recuperando la iniciartiva en el Play-off.

En el green, el birdie estaba difícil para los dos y ambos dejaron su bola cerca, firmando el segundo par consecutivo y alargando el Play-Off un hoyo más. En el segundo capítulo de este desempate, tanto McIlroy como Storm mandaron su bola fuera de calle pero ambos recuperaron dejando la bola en green, sobre todo McIlroy, con un impacto espectacular del norirlandés que estaba en una situación muy complicada. En el green, los dos terminaron con par abriendo el tercer capitúlo del desempate.

Y el tercero fue el definitivo. Los dos hicieron dos buenas salidas aunque McIlroy sacó casi setenta metros a Storm, que salió de nuevo con la madera 5. Su golpe cogió green de nuevo mientras que el de McIlroy no cogió la plataforma. Su approach no fue bueno y con su bola a tres metros firmó un bogey que le dió el triunfo a su rival, que volvió a firmar por tercera vez consecutiva el par en el hoyo, logrando su segundo triunfo tras el Open de Francia de 2007.

Por detrás de los dos primeros clasificados terminaron Smith, que jugó un gran torneo terminando tercero con -17, y los sudafricanos Dean Burmester (-15) y Thomas Aiken y Trevor Fisher Jr. con -14 empatados en quinto lugar.

En cuanto al papel de los dos españoles que pasaron el corte, el mejor fue Adrian Otaegui, vigésimo quinto con -2 mientras que Pep Anglés, que jugaba su primer torneo del año con su nueva tarjeta de jugador del Tour acabó tras pasar el corte sexagésimo, al par del campo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios