Rafa Cabrera sabía que hoy iba a ser un día importante. Tras haber conseguido el segundo objetivo -primero jugar el torneo y después pasar el corte- el canario quería firmar hoy una gran tarjeta para subir posiciones y luchar por todo mañana pero a pesar de haber empezado muy bien, con dos birdies consecutivos al 1 y al 2, que hacían augurar una gran jornada, las cosas se han complicado en exceso.
Tras esas dos grandes alegrías, Rafa encaraba el tres y el cuatro buscando más cosas positivas y tras esa primera etapa de cuatro hoyos salía en su marcador con ese -2 ilusionante. Sin embargo, la historia de una gran tarjeta se torció en el 5 donde un triple bogey y cino putts que echaban por tierra esas buenas sensaciones.
Rafa sabía que tenía que olvidar la catastrofe pero le costó bastante y tras el triple bogey el 6, el 7 y el 9 se saldaron con otros tantos bogeys que complicaba su clasificación y una tarjeta que empezaba a complicarse al máximo. Con cuarenta golpes en los nueve primeros hoyos, el español sabía que necesitaba hacer una buena segunda parte del recorrido y con ese ánimo salió.
Del 10 al 16 acabó con seis pares y un buen birdie en el 13 que le daban fuerzas para intentar recuperar terreno. En el 17 firmó el par y en el 18 un nuevo par que le dejan en la tabla con un seis arriba que le mantiene con opciones en su primer domingo de martes con posibilidades de mejorar, subir posiciones en la tabla y mantener esa espectacular temporada que lleva.