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Azahara Muñoz 21ª y Carlota Ciganda 39ª

Inbee Park se proclama campeona olímpica

Inbee Park se proclama campeona olímpica

sábado 20 de agosto de 2016, 19:30h

La coreana Inbee Park no ha dado opción y ha conseguido el oro olímpico tras una útima ronda de 66 golpes y termina dominando la prueba con un total de -16 y cinco golpes de ventaja sobre Lydia Ko, que consigue la plata gracias a un birdie en el 18. La china Shanshan Feng, medalla de bronce.

Vea la clasificación

Azahara Muñoz y Carlota Ciganda han concluido su primera experiencia olímpica en los puestos 21 y 39, una cita para la historia tanto para ambas como para el resto de las 58 jugadoras de esta competición celebrada en Río de Janeiro, que han conformado la primera participación del golf femenino en una cita olímpica.

La mejor parada de esta histórica experiencia ha sido la coreana Inbee Park, merecedora de la medalla de oro tras exhibir ese juego metódico pero tremendamente efectivo que le ha llevado a dominar el torneo casi de principio a fin tras adquirir con solvencia el liderato en la segunda jornada.

Una última ronda de 66 golpes para un total de 268 constituyó un muro infranqueable para todas sus rivales, incluidas la neozelandesa Lydia Ko y la china Shanshan Feng, que consiguieron las medallas de plata y bronce tras acumular 273 y 274 golpes, respectivamente.

Un birdie decisivo de Lydia Ko en el último hoyo le valió para hacerse con la presea de plata en una ronda donde asimismo brilló con especial intensidad la rusa María Verchenova, autora de una tarjeta de 9 bajo par repleta de aciertos, entre ellos un hoyo en 1 en el par del hoyo 4.

La participación española generó grandes expectativas tras la primera jornada, momento en el que Carlota Ciganda y Azahara Muñoz llegaron a liderar el torneo al mismo tiempo tras un arranque espectacular. Sin embargo, la cuarta y séptima plaza obtenida entonces constituyó un tesoro imposible de retener a pesar de los repetidos esfuerzos de ambas por mejorar sus prestaciones en las siguientes tres rondas, donde los errores superaron a los aciertos.

Azahara Muñoz, con un tono general más regular, con pocos fallos pero al tiempo pocas ocasiones concretadas de birdie, exhibió en la última ronda la garra y la calidad que le caracteriza durante la primera vuelta, resuelta con un esperanzador 2 bajo par que en un momento determinado le situó a un golpe de la medalla de bronce y, en un periodo de tiempo más amplio, en zona de diploma olímpico.

No obstante, un doble bogey en el hoyo 13 y dos bogeys consecutivos en el 15 y 16 –una recta final donde había arañado golpes al campo en anteriores jornadas–, apenas compensados por un birdie en el 17, llevaron su tarjeta por encima del par, 72 golpes que le condujeron a la vigésimo primera plaza final.

Carlota Ciganda, por su parte, exhibió dos caras completamente opuestas, una primera jornada brillante, desplegando ese juego que le ha llevado a lo más alto, y tres siguientes rondas en donde sendos inicios repletos de hondas dificultades marcaron su destino.

Esa fatalidad se reprodujo en la última jornada cuando, tras culminar el cuarto hoyo, registraba una vez más 4 sobre par. Luego luchó, peleó y lo intentó. De hecho, no volvió a inscribir más errores en su tarjeta, pero la losa era excesiva como para mejorar significativamente ese puesto 39 final.

A ambas les queda, eso sí, una experiencia única, la conciencia del brillante trabajo realizado durante muchos años para llegar hasta aquí, una labor que seguro tendrá continuidad y que ya ha sido premiada con el registro en los anales de la historia del deporte español: las primeras golfistas en participar en unos Juegos Olímpicos.

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