El PGA Tour regresa esta semana al mítico Colonial Country Club para celebrar la 80ª edición del Charles Schwab Challenge, uno de los torneos más longevos y con más personalidad del calendario. Desde este jueves hasta el domingo, el campo de Fort Worth volverá a ser escenario de precisión, estrategia y tradición, en un momento clave de la temporada: última oportunidad para entrar en el Memorial Tournament a través del Aon Swing 5 y el Aon Next 10, y con el tercer major del año —el U.S. Open— a solo tres semanas, con plazas aún en juego tanto por ranking mundial como por la Final Qualifying del 8 de junio, el célebre Longest Day in Golf. Todo ello añade una tensión competitiva que promete un torneo vibrante. El defensor del título, el estadounidense Ben Griffin, llega con la misión de intentar algo que no se consigue desde los años 50: repetir victoria en Colonial, hazaña que solo logró el legendario Ben Hogan. Griffin ganó el año pasado en una jornada final áspera, resistiendo con temple los ataques de Matti Schmid y manteniendo un golpe de ventaja pese a dos bogeys en los últimos seis hoyos.
Un field de enorme nivel y muchas historias abiertas
El torneo presenta un plantel de enorme calidad, con siete jugadores del top 20 mundial. Entre ellos destaca el sueco Ludvig Åberg, que vuelve tras su brillante cuarto puesto en el PGA Championship y una racha impresionante: seis top‑10 en sus últimas siete apariciones. Será su debut en Colonial, un campo que premia la precisión y la colocación, virtudes que encajan perfectamente con su estilo. También regresa Justin Thomas, que no jugaba este torneo desde 2022 y que llega reforzado por su T4 en el PGA. Otro nombre propio es Alex Smalley, protagonista en Aronimink con dos días consecutivos en el partido estelar y seis top‑25 seguidos, incluidos dos segundos puestos. A ellos se suman figuras como Keegan Bradley, Rickie Fowler —en un gran momento de forma esta primavera— y Gary Woodland, además de campeones recientes como Davis Riley, Emiliano Grillo y Chris Kirk. Entre las invitaciones especiales destaca el joven sueco Albert Hansson, ganador del Ben Hogan Collegiate Invitational en este mismo campo, junto a veteranos como Matt Kuchar, Ryan Palmer, Charley Hoffman, Camilo Villegas, Webb Simpson o Kevin Kisner.
La presión del U.S. Open y los nombres que llegan contra el reloj
En paralelo a la batalla deportiva que se vivirá en Colonial, la semana está marcada por la tensión clasificatoria hacia el U.S. Open, donde varios nombres ilustres se encuentran en una situación límite. El caso más llamativo es el de Tony Finau, que en 2018 jugó en el partido estelar del domingo en Shinnecock Hills y terminó quinto, pero que hoy pelea por cualquier vía posible para regresar al major. Su sexto puesto en el CJ Cup Byron Nelson le dio aire, aunque sigue fuera del top‑100 mundial y necesita un gran resultado en Colonial para evitar depender exclusivamente de la Final Qualifying del 8 de junio. Tampoco está dentro Aldrich Potgieter, número 76 del mundo y Rookie of the Year, que rozó la clasificación automática en el PGA Championship. Más ajustada es la situación de Max Greyserman, 62º del ranking y primer jugador fuera del corte del top‑60, obligado a sumar fuerte esta semana. También Max Homa, 123º, y el europeo Rasmus Højgaard, 70º, afrontan días decisivos para no perderse un major que ambos daban por seguro hace solo unos meses.
El campo, un par 70 de 7.289 yardas, vive su tercer año tras la profunda restauración de Gil Hanse, que recuperó líneas originales, bajó greenes, eliminó bunkers y devolvió al recorrido su esencia clásica. Colonial exige precisión desde el tee, control de distancias y una lectura fina de greenes, ingredientes que suelen separar a los contendientes de los aspirantes. Con historia, emoción, plazas en juego y un defensor que busca un hito legendario, el Charles Schwab Challenge promete una semana de golf de altísimo nivel en uno de los templos del PGA Tour.
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