El noruego Kristoffer Reitan firmó en Quail Hollow la jornada más trascendental de su carrera para proclamarse campeón del Truist Championship con un total de -15 y un 69 final que le permitió imponerse por dos golpes a Rickie Fowler y Nicolai Højgaard. A sus 28 años, el rookie del PGA Tour culminó un proceso de reconstrucción personal que lo llevó, hace apenas unos años, a plantearse abandonar el golf competitivo para convertirse en creador de contenido. Su triunfo, sin embargo, confirma que su talento estaba destinado a consolidarse en la élite.
“No tengo palabras, esto es más de lo que podía imaginar. Un sueño hecho realidad”, confesó Reitan tras sellar la victoria. El noruego recordó cómo perder la tarjeta del DP World Tour lo obligó a parar, reflexionar y reencontrarse con su juego: “Me ayudó a descubrir mis talentos de nuevo. Intento recordarlo cada día”. También agradeció a sus padres, que lo llevaban cada Navidad a España para entrenar, un gesto que considera clave en su desarrollo.
Reitan comenzó la jornada a un golpe de Alex Fitzpatrick, pero su paciencia y su temple en los hoyos finales fueron determinantes. El birdie en el 15, tras un hierro preciso al green, lo situó definitivamente en cabeza. Desde ahí, gestionó con serenidad el temido Green Mile, jugando los tres últimos hoyos al par para asegurar un triunfo que puede marcar un antes y un después en su carrera. Su victoria, tras dos títulos previos en el DP World Tour, supone su consolidación definitiva en el circuito norteamericano.
Un domingo de giros: Fowler ataca, Fitzpatrick se hunde, Højgaard resiste
La cuarta jornada tuvo múltiples protagonistas. Rickie Fowler, que partía a siete golpes, firmó un espectacular 30 en los nueve primeros hoyos que lo catapultó al liderato. Su agresividad, su precisión con los hierros y un putt afinado lo situaron en una posición inesperada. Sin embargo, un putt fallado de seis pies en el 16 y un bogey en el 18 frenaron su remontada. Aun así, su 65 final confirma que sigue siendo un jugador capaz de encender torneos.
Nicolai Højgaard, siempre competitivo, llegó a compartir la cabeza tras un birdie en el 15, pero un bogey en el 16 lo dejó sin margen. Su consistencia durante toda la semana lo mantuvo en la pelea, aunque le faltó un golpe decisivo en los momentos clave.
El gran damnificado del día fue Alex Fitzpatrick, líder tras 54 hoyos. Su 73 final (+2) reflejó un domingo lleno de errores desde el rough, especialmente en los hoyos 15 y 17, donde perdió cualquier opción de victoria. Aun así, su cuarto puesto confirma su progresión y su capacidad para competir en escenarios de máxima exigencia.
Entre los diez primeros destacaron también Tommy Fleetwood, Sungjae Im y J.J. Spaun, todos con -11, sólidos pero sin opciones reales de triunfo. Más atrás, Ludvig Åberg firmó un notable 66 para acabar con -10, mientras que Patrick Cantlay, Matt McCarty y Cameron Young completaron el top 10 con -9. Young, número 3 del mundo, nunca se recuperó de un doble bogey en el hoyo 2 que arruinó sus aspiraciones.
Discreto retorno Rory McIlroy
El norirlandés Rory McIlroy terminó en el puesto 19 con -5 tras una ronda final de 67 golpes que alivió una semana marcada por su 75 del sábado. Su juego largo volvió a mostrar destellos de su mejor versión, pero la irregularidad en los greenes lo mantuvo lejos de la pelea. Aun así, su cierre sólido en Charlotte invita al optimismo de cara al PGA Championship, donde buscará reencontrarse con la victoria en un grande.