Andrea Lee firmó una espectacular vuelta de 66 golpes (-6) en la jornada inaugural del Mizuho Americas Open, un registro construido gracias a cuatro birdies en sus últimos cinco hoyos que la catapultaron al liderato en solitario, con un golpe de ventaja sobre Jeeno Thitikul y Lydia Ko. En un día en el que solo nueve jugadoras lograron bajar de 70 golpes, la estadounidense supo interpretar mejor que nadie un Mountain Ridge exigente, de greenes rápidos, caídas severas y posiciones de bandera que penalizaban cualquier error de colocación. “No veía un seis bajo hoy, así que estoy muy contenta. La clave era ser paciente, coger calles y greenes y minimizar bogeys”, explicó Lee tras su brillante cierre.
Thitikul y Ko responden con autoridad
La tailandesa Jeeno Thitikul, que llegaba con dudas tras fallar el corte en The Chevron, dio un paso adelante con una vuelta muy sólida. Su gran momento llegó en el par 5 del 8, donde desde el rough y con la bola “sentada”, se jugó un segundo golpe agresivo que dejó a 20 pies para eagle. Lo embocó. “No fue un buen comienzo, pero acabó muy bien. Este campo se siente como un major”, dijo. Remató su día con un birdie exquisito en el 16, tras un golpe de wedge que superó un montículo y quedó dado.
También respondió con fuerza Lydia Ko, que arrancó con un bogey en el 11 pero reaccionó de inmediato con un tramo brillante: birdie–eagle y dos birdies más para un 67 que la devuelve a sensaciones de sus mejores semanas. Estrenaba putter —otro más— y aseguró sentirse tan cómoda en los greenes como cuando firmó su 60 en Phoenix. “Hay putts en los que apuntas tan lejos que el hoyo ni entra en tu visión periférica”, comentó.
Matthews se cae al final; Wie-West sufre en su regreso
Brooke Matthews estuvo a punto de unirse al liderato, pero un doble bogey en el 18 la dejó en 68, empatada con Hye-Jin Choi. En 69 se situaron jugadoras de peso como Hannah Green y Nasa Hataoka, ambas acostumbradas a rendir bien en campos exigentes.
La nota amarga del día la protagonizó Michelle Wie-West, anfitriona del torneo, que regresaba a la competición tras tres años para preparar su despedida en el U.S. Women’s Open. Su vuelta fue un calvario: 82 golpes, con dos dobles bogeys y un triple. “El golf te lleva a lugares… y hoy fui a muchos. Pero estoy orgullosa de lo que hemos construido aquí”, dijo con humor y perspectiva. No fue la única en sufrir: otras tres jugadoras no bajaron de 80, entre ellas Lottie Woad, número 10 del mundo, y Brianna Do, que venía de compartir liderato en Mayakoba la semana pasada.
La gran ausente es Nelly Korda, ganadora de sus dos últimos torneos —incluido el major de The Chevron— y número uno del mundo. Su ausencia abre aún más el abanico competitivo en un torneo que, por primera vez, se disputa en Mountain Ridge y que incluye además una competición Stableford paralela para 24 jugadoras de la AJGA.
En cuanto a la representación española, Carlota Ciganda es trigésimo séptima al par del campo tras haber firmado una tarjeta de 72 golpes mientras que Julia López Ramírez es sexagésimo segunda con +2.