La tercera jornada del Texas Children’s Houston Open dejó una imagen poderosa: la de Gary Woodland sosteniendo el liderato con una mezcla de temple, potencia y una determinación que parece alimentarse de todo lo vivido en los últimos meses. El estadounidense firmó un brillante 65 (-5) para situarse en -18 y encarar el domingo con un golpe de ventaja sobre un Nicolai Højgaard desatado, que volvió a exhibir su mejor versión con un 63 impecable. Ambos se escaparon del resto del pelotón y han convertido el torneo en un mano a mano de enorme intensidad.
Woodland, firme en el liderato y con la mirada en el domingo
La historia de Gary Woodland es tan emocional como deportiva. Tras su operación cerebral en septiembre de 2023 y su reciente confesión sobre los episodios de estrés postraumático, su regreso al primer plano del golf mundial tiene un componente humano que trasciende el resultado. Pero en Memorial Park, su golf está hablando con una claridad rotunda: control total del swing, pegada de siempre y una precisión con los hierros que le ha permitido liderar el torneo en golpes a green.
El sábado fue un ejemplo perfecto de ese dominio. En el 16, uno de los hoyos más exigentes del recorrido, Woodland sacó un hierro 2 majestuoso que voló sobre el agua para dejarse un cómodo dos putts y asegurar el birdie. En el 17, su drive rebotó fuera del búnker con tal fuerza que terminó en el collar, desde donde ejecutó un approach perfecto para dejarse otro birdie a cinco pies. Dos golpes de enorme calidad que le permitieron mantener la iniciativa ante el empuje de Højgaard.
El estadounidense llega al final de los 54 hoyos como líder por primera vez desde su victoria en el U.S. Open 2019, y lo hace con la sensación de estar preparado para cerrar un círculo. “Solo tengo que respirar hondo y mantener lo que estoy haciendo”, dijo tras la vuelta. Su objetivo es claro: ganar y, de paso, recuperar un billete para el Masters, aunque él insiste en que ese premio es secundario frente a todo lo que ha superado.
Højgaard aprieta y el top‑10 se ordena para un domingo decisivo
Si Woodland fue sólido, Nicolai Højgaard fue pura electricidad. El danés, que ya había firmado 62 golpes el viernes, volvió a atacar sin miedo y acumula 15 birdies y un eagle en las dos últimas rondas. Birdie al 16 con un chip exquisito, birdie al 17 desde el búnker y una sensación de amenaza constante. A un golpe del líder (-17), llega al domingo con la confianza de quien ya ha ganado en Europa y quiere estrenar su palmarés en el PGA TOUR.
Por detrás, a cinco golpes, se sitúan dos nombres que también quieren su oportunidad: el defensor del título, Min Woo Lee (-12), sólido con un 67, y el joven Michael Thorbjornsen (-12), que firmó 66 y se juega su entrada en el Masters, para lo que necesita terminar entre los ocho primeros.
El top‑10 lo completan Sam Stevens y Jason Day (-11), ambos con opciones de escalar si los líderes fallan, y un trío empatado en -10: el canadiense Sudarshan Yellamaraju, el inglés Paul Waring y el siempre competitivo Sahith Theegala.