La segunda jornada del Genesis Invitational dejó un panorama vibrante en Riviera, con un liderato compartido, un gran favorito al acecho y un corte que puso contra las cuerdas a más de uno en un viernes que, pese a las lluvias de días anteriores, ofreció un clima espléndido y un campo todavía pesado que exigió precisión y paciencia. Marco Penge y Jacob Bridgeman comparten la cabeza del torneo con un total de -12 tras firmar ambos una brillante vuelta de 64 golpes, idéntica a la del jueves, demostrando una solidez poco habitual en un escenario tan exigente. Penge, uno de los nombres menos habituales en estas alturas de un torneo signature, se mostró exultante al terminar su ronda, consciente de que está ante una oportunidad única. “Ha sido un día muy especial. El campo estaba pesado, la bola no corría nada, pero me sentí muy cómodo desde el tee y pude dejarme muchas opciones. Cuando uno ve que los putts empiezan a caer, todo fluye. Estoy disfrutando muchísimo este torneo y quiero seguir así el fin de semana”, comentó el inglés, que con su -7 del día se ganó un sitio de honor en la clasificación.
A un solo golpe, en solitario, aparece Rory McIlroy, que con -11 se sitúa como principal amenaza para los colíderes. El norirlandés, uno de los grandes favoritos desde el inicio, firmó una vuelta de 65 golpes que lo catapultó hacia la parte alta tras un arranque ya sólido el jueves. McIlroy, que se mostró especialmente fino con los hierros, reconoció que el campo exigía un esfuerzo extra. “Riviera nunca es fácil, pero después de tanta lluvia estaba especialmente largo. Aun así, el día fue espectacular y eso ayudó a encontrar ritmo. Me voy muy satisfecho con mi juego y con la posición en la que estoy. Sé que necesitaré dos grandes rondas más, pero estoy preparado para ello”, afirmó con la serenidad de quien conoce bien los escenarios de máxima presión.
Tras ellos, Xander Schauffele y Adam Scott comparten la cuarta posición con -9, ambos con vueltas muy sólidas que los mantienen plenamente en la pelea. Scott, en particular, brilló con un magnífico 63, la mejor tarjeta del día, recordando por momentos al jugador que ya conquistó este torneo en el pasado. En la sexta plaza, con -8, se sitúan Max Greyserman y Min Woo Lee, ambos con actuaciones consistentes que los mantienen cerca de la cabeza. El top‑10 lo completan Matt Fitzpatrick, Wyndham Clark, Kurt Kitayama y Tommy Fleetwood, todos con -7, demostrando la enorme densidad competitiva de este torneo signature, donde cada golpe puede significar varios puestos en la clasificación.
Pero si la lucha por el liderato fue intensa, el corte no lo fue menos. Establecido finalmente en el par del campo, dejó fuera a nombres importantes y mantuvo en vilo a otros hasta el último instante. El caso más llamativo fue el del número uno del mundo, Scottie Scheffler, que llegó al hoyo 18 necesitado de un birdie para seguir con vida en el torneo. Con la presión al máximo, embocó un putt de unos tres metros que desató un suspiro colectivo entre los aficionados. Su -1 total le permite seguir en competición tras una primera jornada muy discreta y le abre la puerta a intentar una remontada durante el fin de semana. Scheffler, que cerró el día con 68 golpes, sabe que necesitará algo extraordinario para acercarse a los líderes, pero su presencia garantiza emoción añadida en las dos rondas finales.
La segunda jornada del Genesis Invitational deja así un tablero apretado, un liderato compartido entre dos jugadores en estado de gracia, un McIlroy en plena forma acechando desde la segunda posición y un fin de semana que promete emociones fuertes en Riviera. Con el campo aún pesado pero el pronóstico estable, todo apunta a que el torneo seguirá ofreciendo un espectáculo a la altura de su condición de evento signature del PGA Tour.