La última jornada del Dubai Invitational se presenta como un examen de enorme exigencia para Nacho Elvira, líder con dos golpes de ventaja y a 18 hoyos de lograr la que sería su tercera victoria en el DP World Tour. El español ha mostrado una regularidad admirable con tres vueltas consecutivas de 68 golpes, pero el domingo le espera un escenario cargado de tensión y, sobre todo, dos rivales de talla mundial que representan una amenaza real para sus aspiraciones: Rory McIlroy y Shane Lowry.
Shane Lowry, situado a solo dos golpes del liderato, es probablemente el perseguidor más inmediato y peligroso. El irlandés ha firmado un torneo muy sólido, sin rondas por encima de 70 golpes, y su estilo de juego —basado en un control exquisito de los hierros y una enorme capacidad para competir bajo presión— encaja perfectamente en un campo como Dubai Creek. Lowry es un jugador que crece en las grandes citas, acostumbrado a remontar y a exprimir cada oportunidad en las vueltas finales. Su experiencia en situaciones límite y su habilidad para mantener la calma lo convierten en un rival especialmente incómodo para un líder que aún no está habituado a cerrar torneos rodeado de estrellas de este calibre.
Por su parte, Rory McIlroy, a tres golpes de Elvira, representa un desafío distinto pero igual de intimidante. El norirlandés es capaz de producir ráfagas de golf explosivo que pueden cambiar por completo la clasificación en cuestión de minutos. Su 68 del sábado, tras un día complicado en la segunda ronda, demuestra que ha recuperado sensaciones y que llega al domingo con margen para atacar. McIlroy es, además, uno de los mejores jugadores del mundo saliendo desde atrás: cuando se libera de la presión del liderato y juega con mentalidad agresiva, suele convertirse en una máquina de generar birdies.
Para Nacho Elvira, la clave estará en gestionar la presión emocional. Liderar un torneo con dos gigantes del golf respirándole en la nuca no es un escenario sencillo. El español deberá mantener la serenidad, evitar mirar demasiado al marcador y centrarse en replicar el plan de juego que tan bien le ha funcionado durante los tres primeros días. Si consigue aislarse del contexto y seguir ejecutando con la misma consistencia, tendrá una oportunidad real de culminar una de las victorias más importantes de su carrera.
El domingo promete emociones fuertes, y Elvira tendrá que demostrar que está preparado para resistir el empuje de dos campeones capaces de todo.
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