El PGA Tour afrontará 2026 con un paquete de reglas y modificaciones normativas que buscan agilizar el juego, unificar criterios entre circuitos y ofrecer mayor claridad a jugadores y caddies en situaciones habituales de competición. Los cambios afectan tanto a las posiciones de la bola como a varias reglas locales, además de introducir ajustes en el uso de dispositivos de medición de distancia. Aunque algunas de estas medidas ya se habían probado de forma puntual, ahora se integran de manera oficial en la estructura del Tour.
Uno de los cambios más relevantes es la modificación del área de alivio en las posiciones preferidas. A partir de 2026, cuando un comité active esta regla local —habitual en condiciones de humedad o calles blandas—, la bola solo podrá colocarse dentro de la longitud de una tarjeta de puntuación, en lugar de la tradicional longitud de un palo. Esta reducción busca limitar ventajas excesivas y mantener la esencia del golpe original, evitando recolocaciones demasiado generosas.
También se amplía el alivio por bola incrustada, una situación frecuente en campos blandos o tras condiciones meteorológicas adversas. Hasta ahora, el jugador solo podía acogerse a este alivio si la marca de impacto era propia. Con la nueva redacción, cualquier bola que toque una marca de paso sin reparar en un área segada a la altura del fairway o inferior podrá droparse sin penalización, independientemente de quién haya generado esa marca. El objetivo es simplificar la aplicación de la regla y evitar interpretaciones subjetivas.
Otra modificación significativa afecta a la penalización por jugar desde un lugar equivocado sin ser consciente de ello. Antes, el jugador que movía su bola —de forma consciente o no— y ejecutaba el siguiente golpe sin reponerla recibía dos golpes de castigo. A partir de 2026, si el jugador no sabía que su bola se había movido o que estaba jugando desde un punto incorrecto, la penalización se reduce a un solo golpe, suavizando una sanción que muchos consideraban excesiva en situaciones involuntarias.
En torno a los greens, se introduce un ajuste en el alivio por obstrucciones inamovibles. Hasta ahora, los jugadores podían obtener alivio en la línea de juego si la obstrucción se encontraba dentro de dos longitudes de palo del green. Desde 2026, este alivio también incluirá hoyos o zonas en reparación generadas por la retirada de esas obstrucciones, siempre que tanto la bola como la condición estén en áreas segadas a la altura del fairway o menos.
Los comités de torneo dispondrán además de una nueva herramienta: la posibilidad de declarar fuera de límites interno solo para golpes ejecutados desde el área de salida. Esto permitirá controlar líneas de juego no deseadas sin afectar al desarrollo del hoyo desde otras zonas del campo.
Por último, el PGA Tour confirma que no permitirá dispositivos de medición de distancia, a diferencia del PGA Tour Champions, el Korn Ferry Tour y el PGA Tour Americas, donde sí estarán autorizados siempre que funciones como la pendiente permanezcan desactivadas. Tras las pruebas realizadas en el RBC Heritage y el Zurich Classic, el circuito principal opta por mantener su política tradicional, mientras que el PGA Championship previsiblemente seguirá permitiéndolos.
Con estas medidas, el PGA Tour busca un equilibrio entre modernización, coherencia y protección de la integridad competitiva, preparando el terreno para una temporada 2026 marcada por la claridad normativa y la adaptación a las necesidades del golf profesional actual.