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OPINIÓN

Westwood, Poulter, Stenson, McIlroy, Rose y McDowell
Westwood, Poulter, Stenson, McIlroy, Rose y McDowell

La importancia del grupo

Por Josega Fernández
domingo 28 de septiembre de 2014, 22:04h
Parece obvio y repetitivo, pero esta Ryder se ha ganado en grupo. El tuit de McIlroy antes de los individuales lo decía todo: "Complacencia cero. Concentración total". Desde el vestuario, se ha forjado este octavo triunfo en diez ediciones.

Todo ha funcionado a la perfección. O casi todo. Tan sólo no ha brillado Stephen Gallacher, que ha perdido su partido de fourball y su individual, pero eso ya no importa. El capitán, Paul McGinley, con ayuda de sus asistentes Smith, Torrance, Olazábal, Jiménez y Harrington, ha templado, ha variado y ha conservado las parejas que mejor resultado estaban dando.

En unos primeros fourballs decepcionantes, sólo Justin Rose y Herink Stenson lograron dar alegría. Hasta Rory McIlroy y Sergio García perdían. Parecía que las cosas no iban a ser como los aficionados y los expertos preveían. Pero si, llegaron los foursomes, la hora del grupo. Lejos del desánimo, todos juntos, "all together", como decía la promoción de la Ryder para Madrid, dirigieron su mirada al objetivo.

Justin Rose y Henrik Stenson seguían a su ritmo dando más vida al equipo, Rory McIlroy y Sergio García recuperaban media sonrisa tras conseguir empatar y afrontar el sábado más unidos, y Donaldson con Westwood, y McDowell con Dubuisson  resultaban ser dos parejas que bailaban muy bien. Experiencia y novatos que se han convertido en los reyes de la pista.

Después otra vez el bache de los fourballs del sábado. Poulter, que no ha estado tan brillante como otras veces, sacaba algunos detalles que hacían latir los corazones un poco más rápido, y ayudaba a McIlroy a empatar su partido. El equipo volvía a buscar referencias en Justin Rose y Henrik Stenson, que se reforzaban mirando a su equipo.

La ronda del sábado por la tarde confirmó la maquinaria europea, con Donaldson-Westwood, McIlroy-García, McDowell-Dubuisson, y Kaymer-Rose. Tres puntos y medio que dejaban la tarea casi hecha. Pero no, McIlroy, como un capitán de vestuario, no quiso relajación. "Complacencia cero. Concentración total". El grupo ha funcionado. Europa sigue dominando en el único deporte que compite unido y se pelea bajo bandera continental.

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