Tiger ha mostrado su verdadera cara en el segundo torneo que juega tras su reaparición después del affaire que ha protagonizado en los últimos seis meses, y que le han obligado a estar fuera de los campos de golf. Tras lograr un cuarto puesto en el Masters de Augusta, su presencia en el Quail Hollow suponía una vuelta a la normalidad, pero el descalabro del número uno ha mostrado una nueva cara de Woods.
Con +9 en total Tiger ha terminado el 14 por la cola después de una tarjeta de 79 golpes fruto de seis bogeys, tres birdies y dos dobles bogeys. Todo comenzó mal con una primera ronda irregular de tres bogeys y tres birdies. Sin embargo, en la segunda Woods se vino totalmente abajo con tres bogeys y dos dobles bogeys. Es el tercer jugador con más dobles bogeys y el duodécimo con bogeys, y sus 43 golpes de la segunda vuelta suponen el pero registro en nueve hoyos de su historia.
El Tigre, con la peor tarjeta que se le recuerda después de los 81 golpes del Open Británico de 2002, deja en el aire su recuperación y plantea muchas dudas acerca de su rendimiento, sin ir más lejos la semana que viene en The Players, el quinto Grande.
En Nueva Orleans, mientras, lidera la prueba el estadounidense Billy Mayfair con -8, seguido a un golpe por Ángel Cabrera, mientras que Mickelson refleja un -6 y en top ten están hombres como Camilo Villegas o Jim Furyk.