"No hay que alarmarse", dice Gonzalo. "Estamos todavía en el comienzo y aunque el comienzo ha sido malo no le estoy pegando mal a la bola y lo que hace falta es rematar con el putt". Así de tranquilo y confiado se ha mostrado Fernández Castaño que no ha querido dar importancia a su irregular inicio de curso.
Aprovechando un clinic que ha ofrecido en el Centro de Tecnificación de la Federación Madrileña a los equpos juveniles y a la Escuela Infantil, Gonzalo ha comentado los objetivos de esta temporada. "De momento quiero ser buen padre y buen esposo, y deportivamente me gustaría alcanzar el top 50 del mundo y ganar algún torneo para quitarme la espinita de 2009". Fernánde Castaño terminó segundo en tres ocasiones el año pasado y para 2010 quiere borrar ese currículum.
Este año de Ryder, en todo caso, "no me inspira nada", dice. "La Ryder no está entre mis objetivos", comenta un Gonzalo que insiste en ir torneo a torneo y que en todo caso recuerda que "si hubiera sido el año pasado sí hubiera entrado". Sí quiso hablar de la candidatur de Madrid para la Ryder 2018, y se mostró confiado. "España y Madrid se lo merecen y la edición en Valderrama no debería ser un hándicap".
Gonzalo no se dejó el Madrid Masters de mayo, torneo en el que participa como empresario. "Esta edición va a ser espectacular. Ya estamos hablando con jugadores y vamos a superar con creces la edición del año pasado. No digo que vaya a venir Tiger pero va a haber muchas sorpresas", dijo.
Respecto a Tiger, Gonzalo apostó por su vuelta en el Masters de Augusta aunque quiso animar al número uno a que arreglara su situación personal orque "no es bueno que no esté". En cuanto a los buenos resultados de los españoles, Fernández Castaño fue prudente y reconoció que "hay muchas expectativas puestas y está siendo un inicio muy bueno, aunque el año pasado también empezamos bien".
De momento los resultados deportivos no le han acompañado y en la gira del desierto sólo ha podido "puntuar" en Qatar, donde terminó en el puesto 32. Ahora sólo piensa en entrenar, con un ojo puesto en la posibilidad de ir al Accenture Match Play si hay alguna baja, y en trabajar, algo en lo que ha insistido mucho a los chavales de la Federación Madrileña.
"Trabajo, tabajo trabajo", insistió Gonzalo que recordó la importancia del juego corto. "El juego corto es fundamental y ahí es donde vais a ganar los torneos, por eso es muy importante echar muchas horas aquí", dijo. El jugador madrileño dedicó dos horas a los chavales que no dejaban de preguntar por sus palos preferidos (el sand), o por cuál es su rutina en los torneos. "Los martes hay que trabajar y si es posible entrenar solo, y los jueves hay que disfrutar en el campo, algo que yo últimamente no hago", bromeó. En todo caso sí trasladó un pensamiento que tiene muy metido. "Los resultados llegan si se trabaja y no se piensa en ello", aseguró.
La curiosidad de los niños no tenía fin y Gonzalo contó cómo ha pasado de hándicap 48 a -5, que le gustaría jugar en un partido con Jack Nickalus, Arnorld Palmer y Gary Player y que su palo más odiado es el putt, aunque matizó que "hay que quererlos a todos".