A sus 29 años y con sus 150 kilos de peso, Asashoryu (dragón azul del alba) anunció su retirada sin poder contener las lágrimas y reconoció haber causado "muchos problemas en el mundo", aunque aseguró que no se arrepiente de nada en su carrera como luchador de este tradicional deporte japonés.
Fuentes de la Asociación de Sumo de Japón (ASJ) confirmaron que han recibido formalmente la petición de retirada de este luchador que despierta pasiones a favor y en contra. "Ahora mismo, mi mente está clara", dijo Asashoryu a los periodistas al hacer pública su intención de poner fin a una carrera tan brillante como llena de baches dentro y fuera del "dohyo".
Uno de sus primeros contratiempos públicos con las altas esferas del sumo tuvo lugar en 2007, cuando alegó una lesión para ahorrarse participar en un torneo de exhibición y luego fue pillado por una cámara de televisión jugando un partido de fútbol en Mongolia. En aquella ocasión, la ASJ le sancionó con una elevada multa y le prohibió participar en dos campeonatos. Posteriormente, volvió a sufrir una reprimenda cuando fue visto jugando a golf con otros luchadores mongoles inmediatamente antes de un encuentro, lo que tenía prohibido. Quizá ahora tenga más tiempo para practicar una de sus aficiones favoritas.
Antes, en 2003, fue descalificado de otro torneo por tirar del pelo a su contrincante en el "dohyo" y luego enfrentarse con él en el vestuario. Poco después, el espejo retrovisor del coche de aquel luchador apareció destrozado y todos señalaron a Asashoryu, que mientras tanto consolidaba su fama de aficionado a las fiestas, el alcohol y las mujeres. Sin embargo, sus seguidores estaban dispuestos a perdonarle casi todo, ya que ese mismo año alcanzaba el rango de "yokozuna" (gran campeón).
Este título, que se concede en función de los resultados de los torneos, lo tienen en la actualidad en Japón solamente Asashoryu y su gran rival, el también mongol Hakuho. El adiós de Asashoryu al mundo del sumo será un golpe para los aficionados a este deporte tradicional japonés, que se queda sin uno de sus campeones más carismáticos.