La tercera jornada del JM Eagle LA Championship volvió a confirmar que Hannah Green es una de las grandes especialistas en El Caballero Country Club, un escenario que domina como pocas y donde este sábado volvió a exhibir paciencia, oficio y una enorme capacidad para sobrevivir en días complicados. La australiana firmó un 67 (-5) que la catapultó hasta la segunda posición con -13 empatada con Suvichaya Vinijchaitham, Jessica Porvasnik e Ina Yoon, todas firmando un rendimiento muy sólido. A un golpe, con -12, se sitúan Patty Tavatanakit, Melanie Green y Jin Hee Im, formando un grupo perseguidor compacto y con opciones reales de pelear por el título todas por detrás de la líder, la surcoreana Sei Young Kim, que mantiene el mando del torneo con -15 tras 54 hoyos.
A sus 29 años, Green persigue un logro histórico: conquistar por tercera vez este campeonato después de sus victorias consecutivas en 2023 y 2024. Y aunque su vuelta no tuvo la brillantez de otras ocasiones, sí mostró una madurez competitiva que la mantiene plenamente en la pelea. Siete birdies y dos bogeys marcaron un día que, según reconoció, fue “más trabajado que espectacular”, especialmente por la exigencia del viento y la firmeza creciente de los greenes.
La australiana arrancó fuerte desde el tee del 1, sumando birdie en el par 5 inicial y otro más en el 3. Un error en el 5 frenó momentáneamente su ritmo, pero respondió de inmediato con acierto en el par 3 del 6 y cerró los primeros nueve hoyos con un nuevo birdie en el 9 para un sólido 33. En la segunda mitad del recorrido, Green volvió a alternar golpes ganados y perdidos: bogey en el 12, birdie inmediato en el 13 y un cierre notable con aciertos en el 16 y el 18 que la dejaron con un 34 en la vuelta final.
La jornada estuvo marcada también por un anuncio de enorme impacto para el circuito: los organizadores confirmaron que JM Eagle y Plastpro aumentaban la bolsa del torneo en un millón de dólares, pasando de 3,75 a 4,75 millones, lo que convierte al campeonato en el evento con mayor premio del LPGA Tour fuera de los majors y del Tour Championship. “Es una noticia increíble para todas nosotras”, celebró Green, destacando cómo este impulso económico está elevando el estándar de otros torneos en cuanto a premios y servicios.
Las condiciones, endurecidas por el viento, exigieron precisión y control. Green, que conoce bien este campo y sus trampas, aseguró que la clave fue “comprometerse con cada golpe” pese a no tener siempre el palo perfecto en las manos. Su historial en este torneo —dos victorias, un top‑10 reciente y un idilio evidente con el recorrido— la convierten en una candidata muy seria para este domingo, donde buscará su segundo título del año y el séptimo de su carrera en el LPGA Tour.
Azahara Muñoz, la única de las españolas que toman parte en el torneo que logró pasar el corte terminó esta tercera jornada con una vuelta de 73 golpes que la dejan quincoagésimo octava con un total de -1.