La segunda vuelta de Jon Rahm en el Genesis Scottish Open fue una demostración de control, paciencia y capacidad de adaptación al viento en The Renaissance Club, donde el español firmó un sólido 65 (-5) para situarse en -2 total tras 36 hoyos. Su tarjeta refleja una jornada muy equilibrada, con un 31 en los primeros nueve hoyos y un 34 en los segundos, sin errores y con un ritmo constante que le permitió escalar posiciones después del 73 (+3) inicial.
Rahm comenzó con decisión desde el tee y aprovechó el par cinco del hoyo 1 para anotar un birdie que marcó el tono del día. En el 2 y el 3 mantuvo el par con solvencia, y en el 5 volvió a sumar otro birdie tras un excelente golpe de aproximación. El tramo central de la primera vuelta fue especialmente brillante: birdie en el 6, par en el 7, otro birdie en el 8 y un cierre impecable en el 9, donde firmó un 2 en el par tres para completar un parcial de 31 golpes, cinco bajo par.
En los segundos nueve hoyos, Rahm mantuvo la calma y el control pese al viento cambiante. Encadenó pares del 10 al 14, mostrando una gran solidez desde el tee y en los greenes. El único birdie de la segunda mitad llegó en el 15, un par tres donde dejó la bola muy cerca del hoyo para asegurar el golpe bajo par. Cerró con tres pares consecutivos en el 16, 17 y 18, completando una vuelta sin errores y con la sensación de haber recuperado su mejor versión.
Tras entregar la tarjeta, Rahm analizó su actuación con sinceridad y satisfacción: “Ha sido una vuelta muy sólida. Hoy he controlado mucho mejor la bola y he sabido adaptarme al viento. He encontrado el ritmo desde el principio y eso me ha permitido jugar con más confianza”. También destacó la importancia de su reacción tras el mal inicio del jueves: “Necesitaba una vuelta así. Ayer no estuve fino, pero sabía que tenía margen para mejorar. Hoy he jugado como quería y me voy con buenas sensaciones para el fin de semana”.
Su 65 lo devuelve a la pelea y deja abierta la posibilidad de una remontada en las dos rondas finales.
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