El Australian Women´s Open en el Kooyonga Golf Club abrió su tercera cita del Ladies European Tour con una primera jornada vibrante, marcada por un campo exigente pero también generoso con quienes supieron interpretarlo. La gran protagonista del día fue Darcey Harry, que firmó una vuelta de seis bajo par para situarse como líder en solitario tras los primeros 18 hoyos. Su actuación combinó precisión desde el tee, una gestión inteligente de los greenes y una notable capacidad para aprovechar las oportunidades de birdie, lo que le permitió distanciarse ligeramente del resto de competidoras.
A solo un golpe se situó Alexandra Forsterling, que completó el recorrido con cinco bajo par. La alemana mostró una enorme solidez en todas las facetas del juego y se mantuvo siempre en la parte alta de la clasificación, sin cometer errores graves y aprovechando los momentos clave para mantenerse pegada al liderato. Su posición la convierte en una de las principales amenazas para la galesa de cara a la segunda jornada.
Por detrás se formó un amplísimo grupo de jugadoras con tres bajo par, reflejo de la igualdad que marcó la jornada. Entre ellas destacó la austriaca Emma Spitz, muy consistente durante todo el día, así como la francesa Agathe Laisné, que volvió a demostrar su capacidad para competir en campos técnicos como el de Kooyonga. También se unió a este grupo la australiana Kelsey Bennett, muy arropada por el público local, y su compatriota de circuito, la francesa Céline Herbin, que sacó partido de su experiencia para mantenerse en posiciones de privilegio. A ellas se sumaron la inglesa Annabell Fuller, la italiana Alessandra Fanali y la estadounidense Anna Morgan, esta última aún con dos hoyos por completar cuando se cerró la clasificación provisional, lo que dejaba abierta la posibilidad de mejorar incluso su registro.
Un escalón por detrás, con dos bajo par, se situaron dos nombres de peso: la australiana Hannah Green, una de las grandes favoritas del torneo, que pese a no desplegar su mejor versión logró mantenerse bien posicionada, y la argentina Magdalena Simmermacher, que firmó una vuelta muy sólida y sin sobresaltos para instalarse dentro del top‑10. Ambas mantienen intactas sus opciones de escalar posiciones en la segunda jornada.
En cuanto a las españolas en el torneo, la mejor de las nuestras fue Blanca Fernández, decimoquinta con -1. Al par terminó Marta Martín que volvió a jugar tras el descanso de la semana pasada, mientras que ya por encima del par del campo terminó Marta Sanz con +1, Luna Sobrón y Harang Lee con +2 mientras que María Parra con +10 terminó en las últimas posiciones de la clasificación.
La combinación de una líder destacada, una perseguidora inmediata en plena forma y un nutrido grupo de aspirantes separados por apenas unos golpes dejó un panorama abierto y emocionante. Kooyonga volvió a mostrar su carácter: un campo que premia la valentía y castiga la imprecisión, pero que también permite brillar a quienes encuentran el ritmo adecuado desde el inicio. La segunda jornada se presenta así como un escenario ideal para movimientos importantes en la clasificación y para confirmar quiénes están realmente listas para pelear por el título.
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