La segunda jornada del American Express dejó un escenario tan inesperado como apasionante: el número uno del mundo, Scottie Scheffler, comparte el liderato con un debutante de solo 18 años, Blades Brown, que estuvo a un suspiro de firmar una histórica vuelta de 59 golpes en el Nicklaus Tournament Course de PGA WEST. Brown, recién graduado del instituto y profesional desde el año pasado, protagonizó una ronda memorable que rozó lo épico. Necesitaba un solo birdie en los tres hoyos finales para romper la barrera de los 60 golpes, pero su intento desde unos seis pies en el hoyo 9 —su último del día— se escapó por milímetros, arrancando un lamento colectivo del público. Aun así, su 60 lo impulsó hasta el -17, la misma cifra que Scheffler, para cerrar un día que difícilmente olvidará.
El joven estadounidense llegó a La Quinta casi a contrarreloj tras competir en Bahamas hasta el miércoles. Usó un bono de vuelo privado obtenido por un top‑50 en el ONEFlight Myrtle Beach Classic para viajar directamente a California, donde aterrizó la noche previa al torneo. Con una invitación del patrocinador y apenas tiempo para aclimatarse, Brown ha irrumpido en el torneo con una mezcla de desparpajo, talento y frescura que ha conquistado al público. “Estoy entusiasmado… y necesito una buena siesta”, bromeó tras su vuelta.
Mientras tanto, Scottie Scheffler volvió a demostrar por qué es el mejor jugador del planeta. Sin el brillo absoluto del primer día, pero con la solidez que lo caracteriza, firmó un 64 sin bogeys también en el Nicklaus Course, arropado por la mayor galería del día. Su consistencia lo mantiene en una posición dominante de cara al fin de semana, aunque esta vez con un inesperado compañero de viaje: un adolescente que amenaza con robar protagonismo. El ambiente en la Coachella Valley fue inusualmente intenso para un torneo que suele vivirse con calma entre montañas desérticas, palmeras y calles impecables. El viernes fue día de lleno absoluto, impulsado por la presencia de Scheffler y por la irrupción de Brown, que estuvo a un putt de convertirse en el jugador más joven en la historia del PGA TOUR en bajar de 60.
La clasificación tras la segunda jornada refleja un torneo completamente abierto, aunque con dos protagonistas muy definidos en lo más alto. A un solo golpe, en -16, aparece Si Woo Kim, que firmó un notable 65 en el Stadium Course para consolidarse como la principal amenaza inmediata a los colíderes. Con -15 se sitúan el coreano S.H. Kim, muy regular con 63 y 66 golpes, y el estadounidense Matt McCarty, que calcó exactamente las mismas tarjetas para mantenerse en la zona noble.
El grupo más numeroso es el que ocupa la sexta posición, todos ellos con -14, un total de ocho jugadores separados por apenas un par de golpes del liderato. Entre ellos destacan Rickie Fowler, autor de un brillante 63 en la segunda vuelta, y Wyndham Clark, vigente campeón del U.S. Open, que también entregó un sólido 64. A ellos se suman Eric Cole, Nico Echavarría, Jacob Bridgeman, Nick Taylor y Tom Hoge, todos ellos demostrando que el torneo puede cambiar de manos en cualquier momento.
En -13 se agrupa otro bloque muy potente, con jugadores capaces de remontar en cualquier instante. Figuran ahí Russell Henley, Austin Smotherman, Patrick Cantlay, Ben Griffin, Michael Thorbjornsen y Sam Stevens, todos ellos con vueltas muy consistentes y separados por apenas detalles que podrían haberlos colocado más arriba.
Ya en -12, cerrando el top‑20, aparece un nutrido grupo que incluye a Andrew Novak, Max Greyserman, Karl Vilips, Keith Mitchell, Andrew Putnam, Sam Burns y Harris English. Entre ellos destaca especialmente Putnam, autor de un espectacular 60 en La Quinta que lo ha devuelto de golpe a la pelea tras un discreto 72 inicial.
Con veinte jugadores separados por solo cinco golpes y un número uno del mundo compartiendo liderato con un adolescente que juega sin complejos, el fin de semana en La Quinta promete emociones fuertes y un desenlace vibrante.