Más allá de su propio juego, Rory McIlroy abordó en su rueda de prensa previa al torneo la situación de Jon Rahm y Tyrrell Hatton, cuyos futuros en la Ryder Cup están condicionados por las multas pendientes con el DP World Tour.
El norirlandés fue directo al señalar que ambos deberían saldar esas sanciones para mantener su elegibilidad. “Absolutamente”, respondió cuando le preguntaron si sería más fácil que simplemente pagaran.
Añadió que, cuando se unieron al circuito, aceptaron sus normas, y que ahora deben cumplirlas. “Les insistimos mucho a los estadounidenses sobre que nos pagaran por jugar la Ryder Cup, y también dijimos que pagaríamos por jugarla. Hay dos chicos que pueden demostrarlo”.
Con su habitual mezcla de franqueza y liderazgo, McIlroy dejó claro que quiere a Rahm y Hatton en el equipo europeo, pero también que las reglas son para todos. Su mensaje, firme pero constructivo, marcó una rueda de prensa que volvió a situarlo como la voz más influyente del golf europeo.