La 81ª edición del U.S. Women’s Open llega esta semana a Estados Unidos con un cartel de lujo: campeonas del mundo, ganadoras de majors, jóvenes prodigios y un grupo de amateurs que promete sacudir el tablero. El torneo reúne a 156 jugadoras de 28 países, consolidándose como el campeonato más exigente y prestigioso del golf femenino. Entre ellas destacan nombres como Nelly Korda, Lydia Ko, Minjee Lee, Yuka Saso o la defensora del título, Maja Stark. Once campeonas del U.S. Women’s Open y doce subcampeonas recientes subrayan el nivel de un field que combina experiencia, potencia y una nueva generación que llega sin complejos.
El torneo también brilla por la presencia de 24 amateurs, entre ellas varias de las mejores del mundo: la número uno Kiara Romero, la campeona del Augusta National Women’s Amateur María José Marín, la campeona NCAA Farah O’Keefe o la prodigiosa Asterisk Talley, de solo 17 años. La diversidad internacional es otro sello distintivo: Estados Unidos aporta 41 jugadoras, Japón y Corea 23 cada una, y España presenta un equipo compacto y ambicioso.
Cinco españolas en un escenario histórico
España llega con cinco representantes que combinan talento, experiencia y una prometedora savia nueva. Carlota Ciganda afronta su 15º U.S. Women’s Open consecutivo, una cifra que la sitúa entre las jugadoras más constantes del torneo. Su solidez en grandes citas y su reciente regularidad en el LPGA la convierten en la gran referencia española.
Junto a ella estará Julia López Ramírez, una de las profesionales jóvenes más explosivas del circuito, capaz de generar birdies en rachas y competir sin miedo ante las mejores. La representación nacional se completa con tres amateurs de enorme proyección: Carla Bernat Escuder, campeona del Augusta National Women’s Amateur 2025; Paula Martín Sampedro, número dos del ranking mundial amateur; y Paula Francisco, que debuta en un major tras una clasificación impecable. Las tres llegan con resultados recientes de primer nivel y con la madurez competitiva necesaria para superar el corte y soñar con algo grande.
Riviera Country Club: un templo del golf para un major legendario
El campeonato se disputa este año en el Riviera Country Club, uno de los recorridos más icónicos del mundo, situado en Pacific Palisades, a 20 millas de Los Ángeles. Diseñado por George C. Thomas Jr. y William P. Bell, abrió sus puertas en 1927 y es considerado una obra maestra del diseño natural: calles encajadas en cañones, greenes ondulados y un uso magistral de la topografía. En los años 90, Bill Coore y Ben Crenshaw restauraron bunkers y superficies, y posteriormente Tom Fazio introdujo ajustes que alargaron el recorrido y reforzaron su exigencia estratégica.
Riviera es un campo que premia la creatividad, castiga los errores desde el tee y exige una precisión quirúrgica en los greenes. Su combinación de belleza y dureza lo convierte en un escenario perfecto para un U.S. Women’s Open que, como siempre, buscará identificar a la jugadora más completa de la semana.
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