La clasificatoria del U.S. Open celebrada en el Dallas Athletic Club dejó una mezcla de emoción, drama y oportunidades perdidas para el golf español. En un día de condiciones exigentes y con un nivel altísimo, solo los nueve primeros clasificados obtuvieron billete directo para Shinnecock Hills, con el corte fijado en un exigente -3. Una barrera que, por desgracia, dejó fuera por muy poco a tres españoles que lucharon hasta el final: Eugenio López Chacarra (-3), José Luis Ballester (-2) y Sergio García (-1).
El gran protagonista de la jornada fue Peter Uihlein, que firmó un sólido -9 tras vueltas de 67 en el recorrido Gold y 66 en el Blue. El estadounidense dominó con autoridad y se aseguró su regreso al U.S. Open con una actuación impecable. A un golpe terminó Tom Kim, brillante con -8, mientras que el tercer puesto fue para Cooper Dossey, que aprovechó su conocimiento local para cerrar con -7.
Por detrás, nombres como Manav Shah (-5) y un cuarteto empatado al par 138 —Jimmy Stanger, Graeme McDowell, Adrien Dumont de Chassart y TK Kim— completaron las plazas directas. El último billete fue para Caleb Surratt, que con -3 se convirtió en el jugador que marcó la frontera definitiva.
Y ahí, justo ahí, es donde se quedó el golf español. Eugenio López Chacarra firmó un notable -3 con vueltas de 70 y 69, exactamente el resultado que habría sido suficiente… si no fuera porque el desempate por agregados y posiciones previas lo dejó fuera del top‑9. Mismo destino para Chandler Phillips, Henrik Norlander, Kevin Streelman y otros jugadores que empataron ese -3 sin premio.
También José Luis Ballester peleó con enorme determinación. Su 68 inicial en el Gold Course lo situó en zona de clasificación, pero un 72 en el Blue lo dejó finalmente en -2, a un solo golpe del corte. El castellonense volvió a demostrar que su progresión es firme y que su presencia en grandes citas es solo cuestión de tiempo.
El caso de Sergio García fue distinto pero igual de doloroso. Tras un 73 inicial que complicaba sus opciones, el de Borriol reaccionó con un magnífico 68 en el Blue Course, quedándose en -1. Su segunda vuelta fue de las mejores del día, pero la losa del inicio resultó demasiado pesada.
La clasificatoria de Dallas volvió a demostrar la crudeza del sistema del U.S. Open: 36 hoyos, sin margen de error y con un nivel altísimo. Esta vez, el billete se escapó por centímetros para los españoles, pero las sensaciones —especialmente en el caso de Chacarra y Ballester— invitan al optimismo para las próximas previas.
Además de las previas, el U.S. Open 2026 empieza a tomar forma definitiva tras la actualización de exentos publicada por la USGA el 18 de mayo. Un total de 35 nuevos jugadores han asegurado su presencia en Shinnecock Hills, elevando a 86 el número de golfistas con plaza garantizada para el segundo major del año. Un listado potente, diverso y con nombres de enorme peso competitivo.
Entre ellos destaca Jordan Spieth, campeón del U.S. Open 2015, que vuelve a clasificarse gracias a su escalada en el ranking mundial. El texano, que cerró 2025 como número 80, ha recuperado sensaciones en 2026 con 12 cortes superados en 13 torneos y un notable T11 en el Masters. Ese rendimiento lo ha impulsado hasta el puesto 47 del OWGR, suficiente para recuperar su exención y unirse a otros diez campeones del U.S. Open ya confirmados.
Otro nombre propio es Adam Scott, que en Shinnecock alcanzará un hito histórico: su 100º major consecutivo. Solo Jack Nicklaus había logrado semejante regularidad. El australiano, número 49 del mundo, mantiene una longevidad competitiva admirable desde que iniciara su racha en el Open Championship de 2001.
El listado de nuevos exentos incluye también a jugadores en plena ebullición competitiva. Kristoffer Reitan, que ya hizo historia como amateur en 2018 al ser el primer noruego en clasificarse para un U.S. Open, regresa ahora como profesional tras su victoria en el Truist Championship. Su salto de 48 posiciones en el ranking ha sido determinante. También estará Alex Smalley, subcampeón del PGA Championship en Aronimink, que vuelve al U.S. Open por primera vez desde 2017.
La lista de clasificados por ranking incorpora nombres de enorme proyección como Nicolai Hojgaard, Min Woo Lee, Jake Knapp, Marco Penge, Pierceson Coody o el español David Puig, que continúa consolidándose entre la élite mundial.
A ellos se suman diez jugadores que acceden por otras categorías de mérito. Entre los cinco mejores de la FedEx Cup figuran Alex Fitzpatrick, Sahith Theegala o Sudarshan Yellamaraju, mientras que en la Race to Dubai destacan Laurie Canter y Adrien Saddier. En la LIV Golf League, Joaquín Niemann y Lucas Herbert obtienen plaza por su rendimiento en 2025 y 2026, respectivamente.
Con las previas finales aún por disputarse —incluidas las del 8 de junio en diez sedes— el número de clasificados seguirá creciendo. Pero lo que ya es evidente es que Shinnecock Hills, sede histórica del U.S. Open en tres siglos distintos, volverá a reunir un plantel de enorme calidad para una edición que promete emociones fuertes.