La tercera vuelta del torneo dejó una de esas actuaciones que cambian por completo el guion de un campeonato. Rory McIlroy, que había navegado con irregularidad en las dos primeras jornadas, firmó este sábado una tarjeta espectacular de 66 golpes, seis bajo par, para ascender de forma fulgurante en la clasificación y situarse como colíder provisional con -4, plenamente metido en la pelea por el título a falta de 18 hoyos.
El norirlandés arrancó con una marcha más desde el primer tee. Su birdie en el 1 marcó el tono de una vuelta en la que su control del driver y la precisión con los hierros recordaron al McIlroy más dominante. Aunque cedió un golpe en el 4, reaccionó de inmediato con un birdie en el 5, seguido de otro en el 6 que lo colocó con -2 en el día. El tramo final de la primera vuelta fue un ejercicio de paciencia y consistencia, rematado con un birdie en el 9 para cerrar los primeros nueve hoyos en 32 golpes.
En la segunda mitad del recorrido, McIlroy mantuvo el acelerador pisado. Un birdie en el 10 lo situó en -4, y el del 12 confirmó que estaba ante una de esas jornadas en las que todo fluye. El birdie del 13 lo llevó hasta -5, y aunque no pudo aprovechar el par 5 del 16, sí logró mantener la vuelta libre de errores en los últimos hoyos para cerrar con un sólido 34 en los segundos nueve.
El resultado final, 66 golpes, lo catapultó hasta el liderato compartido, demostrando que su juego está alcanzando el punto de ebullición justo en el momento decisivo del torneo.
Tras firmar su tarjeta, McIlroy analizó su actuación con la serenidad de quien sabe que ha hecho algo importante: “Hoy he sentido que tenía el control total de mi juego. He pegado muchos golpes sólidos y, cuando lo haces, empiezas a darte oportunidades. Ha sido una vuelta muy completa”, explicó. El europeo también destacó la importancia de su actitud en un día clave: “He intentado mantenerme paciente. Sabía que si seguía ejecutando bien, los birdies llegarían. Me he dado muchas opciones y he aprovechado las que tenía que aprovechar”.
De cara al domingo, McIlroy no esconde su ambición, pero tampoco se precipita: “Estoy en una buena posición, pero queda mucho golf. Si sigo jugando con esta claridad, tendré mis opciones. Solo quiero darme la oportunidad en los últimos nueve hoyos”.
Con el liderato en la mano y sensaciones inmejorables, Rory McIlroy afrontará la jornada final con todo a su favor para luchar por un nuevo triunfo que, visto lo visto este sábado, está plenamente a su alcance.
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