La jornada definitiva del Regions Tradition volvió a confirmar que Stewart Cink atraviesa un momento de forma extraordinario en el PGA TOUR Champions. El estadounidense, de 52 años, firmó una sólida vuelta final de 69 golpes (-3) para cerrar el torneo con -18 y lograr una victoria de enorme autoridad, la segunda consecutiva en un major tras su triunfo en el Senior PGA Championship hace apenas dos semanas. Con este nuevo título, Cink se convierte en el segundo jugador en dos años capaz de conquistar los dos primeros grandes de la temporada senior, siguiendo los pasos de Ángel Cabrera, que lo logró en 2025.
Cink partía el domingo con tres golpes de ventaja, pero la presión no tardó en llegar. Colin Montgomerie redujo la diferencia a solo dos impactos al inicio de los segundos nueve hoyos, obligando al líder a reaccionar. Y lo hizo con la determinación de un campeón: birdies consecutivos en los hoyos 11 y 12 que ampliaron su ventaja hasta los cuatro golpes y desactivaron cualquier intento de remontada. Montgomerie, incapaz de encontrar un solo birdie en sus últimos 13 hoyos, firmó un 71 que lo dejó en tercera posición.
El último intento serio de inquietar a Cink llegó desde atrás. El australiano Scott Hend protagonizó un tramo espectacular con eagle en el 13 y birdie en el 14, situándose a cuatro golpes. Sin embargo, no pudo aprovechar los pares 5 finales y cerró con un brillante 65 que le valió el segundo puesto, pero sin llegar a comprometer el liderato.
Cink, pese a un cierre algo accidentado con un three‑putt para par en el 18, mantuvo siempre el control del torneo. Su -18 total le otorgó un cheque de 390.000 dólares y, sobre todo, una ventaja aún mayor en la Charles Schwab Cup, donde ya más que duplica la puntuación del segundo clasificado, Zach Johnson. El estadounidense suma cuatro victorias en 2026, tres de ellas en las últimas cuatro semanas, y cinco triunfos en sus últimos ocho torneos oficiales. Un ritmo que habla por sí solo.
“Este fin de semana ha sido un poco irregular, pero estoy muy orgulloso de haber sabido mantenerme delante”, declaró Cink tras su triunfo. “Puedo acostumbrarme a esto. No se hace viejo. En este circuito la edad importa, y yo todavía estoy en el lado joven”.
La jornada dejó también momentos memorables, como los dos eagles consecutivos de Ernie Els en el 13 y el hoyo en uno en el 14, que impulsaron al sudafricano hasta el top‑10 con una vuelta final de 68 golpes. Incluso en la celebración, Cink mantuvo los pies en el suelo. Recordó que esta semana viajará a Houston para acompañar a su esposa, Lisa, en una cita médica relacionada con su lucha contra el cáncer de mama. Allí, además, defenderá título en el Insperity Invitational, un torneo que llega en el mejor momento de su carrera senior.
En cuanto a la representación española, Miguel Ángel Jiménez y José María Olazábal firmaron actuaciones sólidas en un torneo que exigió precisión y paciencia desde el tee. Jiménez cerró la semana con un total de -3 (73‑70‑72‑70), mostrando una clara mejoría en su juego largo y un control admirable en los greenes durante la jornada final, lo que le permitió escalar hasta el puesto 30º. Por su parte, Olazábal completó una última vuelta muy meritoria de 69 golpes, la mejor de su semana, para terminar con +4 en el puesto 59º, recuperando sensaciones tras un sábado complicado. Ambos veteranos volvieron a demostrar competitividad y oficio en un major que no perdonó errores y que premió, como en el caso de Cink, la consistencia absoluta.
Stewart Cink no solo está ganando: está dominando. Y su temporada apunta a ser una de las más impresionantes que se recuerdan en el PGA TOUR Champions.