Puedo mencionar el buen T-9 del colombiano Ricardo Celia en el Tulum Championship (Korn Ferry Tour) o el también buen T-11 del argentino Joaquín Ludueña, al disputar el Brasil Open del PGA Tour Americas. Pero no tenemos mucho más, tanto por el lado masculino como por el lado femenino. Y a la hora de ir al PGA Tour, máxima gira del golf mundial, la mala racha sigue. Ni el colombiano Nicolás Echavarría ni el venezolano Jhonattan Vegas estuvieron a la altura de lo que el RBC Heritage pedía, figurando en el fondo de la tabla.
Pero esto no desmerece la calidad de ambos golfistas, quienes vivieron una mala semana. El problema es que los principales protagonistas a nivel mundial dieron un salto de calidad y considero que nuestra región puede avanzar si tiene más unión, en referencia a más de sus principales golfistas compitiendo en el mismo espacio. Y este concepto, que parecía utópico hace tiempo atrás, ahora se está volviendo posible… ¡y necesario!
El español Jon Rahm ganó la parte individual de LIV Golf México. Pero les puedo asegurar que muy pocos recordarán a esta semana que pasó por lo que acabamos de decir. Miren, entre el martes por la noche y el miércoles comenzó una pesadilla para la gira de capitales saudíes... que todavía sigue. Ryan French (de Monday Q Info), el equipo del New York Times, el equipo del Financial Times y la misma gente de Fox News (más afin a LIV Golf. Su cadena transmite sus torneos) garantizaban lo siguiente: el financiamiento del Fondo Soberano Saudí a este circuito se cortará a fines del 2026, enfocándose en readministrar su dinero para los conflictos actuales en Medio Oriente. Y Scott O'Neil, su CEO, casi que lo terminó confirmando, luego de una entrevista fallida a TNT Sports Inglaterra: una entrevista que tuvieron que editar a la hora de publicarla, sacándole esa parte.
En el medio de todo esto, las personas organizadoras del evento de Louisiana salieron a pedir garantías de la realización del torneo. A su vez, tuvimos a un Bryson DeChambeau totalmente enojado por el estado del campo del Club de Golf Chapultepec y abandonando del evento por una aparente lesión en la muñeca, dejando más dudas que certezas. Entonces, ahora la pregunta principal pasa a ser la siguiente: ¿tendremos un éxodo masivo en el circuito, pensando en que las posibles sanciones que el PGA Tour les ponga a estos jugadores se establezcan desde el último evento de LIV que ellos disputaron? ¿O pensarán en acumular todo el dinero posible, antes de que el grifo se cierre definitivamente?
Y esta pregunta calza más que perfecto para nuestros representantes, haciendo hincapié en un chileno Joaquín Niemann que está entendiblemente obsesionado (como lo estaríamos todos en su lugar) con un buen rendimiento en los majors y volvió a entrenar con su compatriota Edoardo Miquel, tratando de reencontrarse con la confianza y la motivación que tuvo en temporadas pasadas. Por otra parte, siguiendo este concepto, duele ver a un colombiano Sebastián Muñoz deambulando en las clasificaciones para los nombrados majors y duele además ver a los mexicanos Carlos Ortiz y Abraham Ancer haciendo todo por el golf de su país, en un evento que los mismos organizadores del circuito hicieron que pase a un segundo plano. En fin, los 4 golfistas que pusimos en escena están en un ambiente tóxico y los que forman parte del PGA Tour deberían tenerlos al lado para retroalimentarse.
¡REABRAN LAS FRONTERAS GOLFÍSTICAS! El golf latino lo necesita cuanto antes. Es el momento ideal para que todos los actores de nuestra región busquen el cómo se debe gestar ese reencuentro cuanto antes. Insisto: ambos sectores se necesitan mutuamente para romper la zona de confort en la cual se encuentran.