El más veterano de los españoles, José maría Olazábal, es toda una institución en Augusta, al que le siguen miles de aficionados, aún en sus rondas de prácticas. el capitán español de la Ryder Cup en Medinah dejó claros sus sentimientos cada vezx que pisa este santuario del golf.
“Es un privilegio poder volver cada año a Augusta. Estar aquí, con este público, en este campo que tantas alegrías me ha dado. Me siento feliz, aunque es verdad que mi juego, sobre todo con los hierros, no está siendo lo bueno que me gustaría. Es un campo muy largo que prima a los grandes pegadores y yo no estoy en ese grupo. Es verdad que el juego corto alrededor del green me está dando buenos resultados las últimas semanas, pero aquí estoy en desventaja con los grandes pegadores”, comentó JoséMari, a quien se le ve feliz y positivo.

“Estar aquí ya es motivo de felicidad y seguiré viviendo mientras mi golf me lo permita”, comenta el vasco que aún recuerda aquel Masters de 1986 de ganó Jack Nicklaus, y que Augusta celebra este año, aunque también con pena porque se le escapó la victoria Seve Ballesteros (dos eagles en el 8 y 13, le había colocado de colider, pero su bola al agua dl 15 y el tripateo en el 17 le alejaron de Nicklaus. Termino cuarto a dos golpes del ‘Oso Dorado’).
“Fue una Masters de sentimientos encontrados. Sentí pena por Seve que estuvo muy cerca de ganar su tercera Chaqueta Verde. Aunque también alegría por Jack Nicklaus; no es fácil ganar con 46 años y su sexta Chaqueta. Fue extraordinario. Son esos momentos que te da el golf. Como la victoria de Gary Woodland la semana pasada, después de superar un tumor en la cabeza. Es la grandeza de este deporte, que te da longevidad, ¡aunque uno no se sienta tan joven!”, añadió Olazábal