En Pedreña no se habla de otra cosa, su hijo más ilustre, más internacional, el que ha puesto a este pequeño pueblo costero de apenas 1.300 habitantes en el mapa ha sido secuestrado, como lo leen. Desde su fallecimiento en 2011, Seve Ballesteros pasó a ser inmortal.
En 2017 su pueblo quiso sentir a su ídolo más cerca de todos e instaló una escultura en bronce de 100 kilos de peso representando a Seve con el icónico gesto de su victoria en el Open Británico de 1984. La escultura, más lograda en el gesto que en el parecido con el campeón de cinco majors estaba ubicaba en el el parque de La Barquería. Sin embargo este lunes los habitantes de Pedreña amanecieron sobresaltados al ver como Seve ya no estaba en su lugar habitual, unas marcas en el suelo delataban el presunto robo.
Fue el propio Ayuntamiento de Marina de Cudeyo, al que pertenece Pedreña, el confirmó la desaparición del monumento y activó rápidamente una investigación junto a la Guardia Civil y la Policía Local. En sus redes sociales, el consistorio pidió la colaboración ciudadana para aportar cualquier información sobre movimientos sospechosos en las últimas horas que pueda ayudar a esclarecer los hechos.
El alcalde, Pedro Pérez Ferradas, expresó su “indignación, incredulidad y tristeza” por la pérdida de una figura que no solo tiene valor artístico y económico, sino también un profundo significado sentimental para la comunidad local y para los aficionados al golf de todo el país. La estatua está valorada en 20.000 euros, pero se especula que su valor fundiendo el bronce superaría los 4.000 euros.