El Dubai Invitational abrió oficialmente la temporada del DP World Tour con una primera jornada marcada por el viento y por un excelente rendimiento de la armada española. En un torneo reducido a los 60 mejores jugadores del circuito, cinco españoles se instalaron en el top 10, confirmando un arranque de curso especialmente prometedor.
El gran protagonista del día fue el norirlandés Rory McIlroy, número dos del mundo, que firmó una brillante tarjeta de 65 golpes (-5) para asumir el liderato en solitario. A solo un impacto se sitúa el joven español David Puig, autor de una sólida vuelta de 67 (-4) que le permite compartir la segunda posición y presentarse desde el primer día como uno de los aspirantes al título.
"If there's help to be had I'll definitely take it!"
Puig supo manejar con inteligencia una jornada exigente, condicionada por un viento constante que complicó la elección de palos y la precisión en los golpes de aproximación. El barcelonés mostró solvencia en el tee y firmeza en los greens, firmando una ronda muy completa que lo coloca en una posición privilegiada.
También tuvo un destacado estreno Ángel Ayora, que entregó una tarjeta de 68 golpes (-3) para situarse en la cuarta posición provisional, confirmando su progresión y adaptación al máximo nivel del circuito europeo.
En la novena plaza, con -2, aparece un trío español formado por Nacho Elvira, Pablo Larrazábal y Eugenio López-Chacarra, todos ellos firmando rondas de 69 golpes en un campo que no concedió demasiadas oportunidades de ataque.
Algo más retrasados quedaron Ángel Hidalgo, que concluyó con +1 en la 32ª posición, y Álex del Rey, que tuvo un inicio más complicado y cerró la jornada con +5, en la parte baja de la clasificación.
Más allá del liderazgo de McIlroy, la primera jornada también dejó buenas sensaciones entre otros grandes nombres del panorama internacional. En la misma novena posición, con -2, aparecen el número tres del mundo Tommy Fleetwood, que terminó con dos birdies consecutivos junto a figuras contrastadas como Patrick Reed y Shane Lowry, lo que garantiza un torneo de alto voltaje en las próximas jornadas.