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Alarma por los 'lunes negros'

Alarma por los "lunes negros"

La lluvia y varios accidentes leves colapsaron de nuevo Madrid el pasado lunes, provocando un atasco de 371km y sumando 14 horas de retraso entre los diferentes puntos de congestión. Por ello, el RACE pide a las instituciones un plan de actuación para frenar el deterioro de la movilidad en la capital de España.

¿Cuántos “lunes negros” deben sufrir los conductores para que las instituciones adopten medidas que eviten nuevas jornadas de atascos kilométricos? El pasado lunes, cientos de miles de conductores han vuelto a vivir horas de retraso en una nueva situación caótica en el tráfico, con decenas de kilómetros de retenciones y con automovilistas bloqueados en las carreteras de acceso a la capital y en muchas calles de su interior. Y por lo que el RACE considera inadmisible que la lluvia y varios accidentes produzcan un caos como el que se viene repitiendo en las últimas semanas, con millones de horas de trabajo perdidas, solicita un plan de actuación especial, en coordinación con otros organismos, para evitar el colapso en las carreteras.

Un atasco provoca la pérdida de horas de trabajo, aumento de las emisiones, situaciones de estrés, aumento del riesgo de sufrir un accidente por intentar recuperar el tiempo perdido… Todo esto parece que se va convirtiendo en “rutinario” en cuanto caen cuatro gotas de lluvia en Madrid, convirtiendo sus accesos en auténticas ratoneras. Y desde primera hora de la mañana, los primeros accidentes de “chapa” provocan el colapso de las vías de acceso. ¿No se puede hacer nada? ¿No se pueden iniciar medidas extraordinarias, como reforzar la información a los conductores, establecer rutas alternativas en origen o habilitar carriles especiales?

Desde el RACE creen que es necesario una rápida intervención de los agentes de movilidad, de la Policía Municipal, de la Guardia Civil o incluso de las asistencias en carretera, una labor conjunta que permita, por un lado, facilitar la movilidad y por otra, en el caso de accidentes, retirar de forma urgente los vehículos. De esta forma se pueden minimizar las consecuencias de esos siniestros, mejorando la fluidez del tráfico.

Por todo ello el RACE se ofrece para encontrar soluciones que mejoren la situación. La Movilidad es un derecho que tienen los ciudadanos que cada día utilizan su vehículo. Los programas de incentivo para el uso de otras modalidades de transporte (como la bicicleta o el transporte público) deben convivir con la gestión de la movilidad y el tráfico en el vehículo privado, y poner todos los medios para garantizar su fluidez y seguridad. Tanto la Dirección General de Tráfico, como la Comunidad de Madrid (en este caso) o los Ayuntamientos implicados, tanto los de origen como los de destino (como el de Madrid), deben coordinarse para reducir y minimizar las consecuencias de una mala meteorología o de los problemas derivados por la producción de varias colisiones.

Los automovilistas españoles pagan miles de millones de euros en impuestos directos e indirectos (entre ellos el de carburantes o Circulación), seguros, tasas (como la ITV), peajes… que nutre a las arcas del Estado y las arcas Municipales. Por este motivo, se deberían de poner todos los esfuerzos para analizar lo sucedido (por segunda vez) para evitar que vuelva a suceder.

Por otro lado, mejorar la movilidad no es restringir el uso del coche. Mejorar la movilidad es optimizar la ocupación de la red de carreteras, ya sean de acceso a las grandes ciudades o de circunvalación; es informar a los usuarios de los puntos conflictivos y de los tiempos medios de recorrido, como se hace en las operaciones salida en los grandes desplazamientos; es mejorar la tecnología para que esa información esté en los navegadores; es habilitar “zonas sensibles”, como nudos o accesos de gran intensidad de tráfico, donde permanezcan preparadas las asistencia en carretera, agentes del tráfico u otros vehículos de emergencia listos para actuar en caso de necesitarlo; y por supuesto, es habilitar todos los operativos disponibles para reducir los problemas y los perjuicios al usuario.

Por el contrario, los conductores se encuentran con un Ayuntamiento de Madrid que pretende retirar el coche de las calles de la capital, cerrar barrios al tráfico o restringir la circulación ante el aumento de las emisiones. ¿Alguien ha preguntado a los ciudadanos qué opinan sobre estas cuestiones? ¿Se ha tenido en cuenta las necesidades de los usuarios según su procedencia?

En Madrid hay vecinos que viven en la almendra central, pero también hay ciudadanos que entran en la capital a diario y que también hay que darle soluciones. Por este motivo, DUCIT, el Observatorio Español de Conductores creado por el RACE, ha preguntado a los conductores, y en unos días presentaremos unos resultados sorprendentes.

Por este motivo y una vez más, el RACE pide convocar una mesa de la movilidad, como ya hicieron hace unas semanas, sin que hasta el momento hayan obtenido ninguna respuesta, ya que es en este foro donde se deben abordar estas y otras cuestiones relativas al tráfico, y donde la voz de los conductores pueda ser escuchada desde la construcción de una ciudad sostenible. Sin duda, el caos producido por la lluvia es un aviso de las situaciones que se pueden empezar a producir con la llegada del otoño y el invierno. Y es que con la presencia de los responsables institucionales encargados del tráfico y las infraestructuras, como la Dirección General de Tráfico, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid o Fomento, entre otros, se deberían buscar propuestas que den respuesta al problema que han sufrido, una vez más, cientos de miles de personas, evitando que se vuelvan a producir.

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