Stadler, que suma en su cuerpo más de 140 kilos, tiene una facilidad innata para jugar al golf y aunque todo el mundo pueda pensar que su descomunal figura no es la idonea para practicar este deporte al máximo nivel se equivoca. Cundo Stadler va andando por la calle se le puede ver algo torpe, cansado y excesivamente gordo. Viéndole andar resulta dificil pensar que cuando entra en un campo de golf, como si lo hiciera en una gigantesca piscina, su cuerpo se vuelve más ligero, ágil y potente como un cañón de 300 milímetros para pegar a la bola con una enorme potencia y sacar resultados magníficos.
De casta le viene al galgo porque ya su padre, Greg, conocido como "La Morsa", también por su peso, fue durante toda su carrera profesional un jugador muy gordo, con muchos kilos, pero también con un gran swing. El mismo que ahora su hijo pasea por los campos americanos con desigual fortuna, aunque en algunos casos, como el de esta semana, su juego le ha valido el liderato gracias a seis berdies y un bogey que falló en el último hoyo del recorrido, el 18, y que de haber sido par o berdie le hubiera colocado en la primera posición en solitario.
Sin embargo tendrá que compartirla con el australiano Cameron Percy, que como él, firmó también 67 golpes en estos primeros dieciocho hoyos del torneo. Tras ellos, muy cerca, están Taylor, Driscoll, Shuterland y Kim con cuatro bajo par, mientras que Phil Mickelson, uno de los grandes favoritos para el Masters de Augusta, firmó en esta primera jornada un -3 que le coloca con todas las opciones de luchar por la victoria.
Habrá que estar atento a la segunda jornada y a las complicaciones meteorológicas, que indican lluvia y muy mal tiempo durante toda la jornada, con vientos cambiantes por la mañana y por la tarde. Algunos jugadores podrían tener más suerte que otros depeniendo de las condiciones que le toquen, así que quizá la clasificación de un vuelco importante tras los primeros 36 hoyos. De momento, Stadler y Percy lideran, aunque hay muchos rivales al acecho del triunfo en Arizona.