Su proceder indecoroso, según las normas de la PGA americana, impidieron a Daly comenzar la temporada el año pasado en el circuito norteamericano. Entonces el rubio y orondo jugador sólo tenía dos caminos: irse a jugar a Australia y a Europa y entre los dos destinos completó una temporada que, al final, no ha sido tan mala.
Son embargo este año las cosas parece que empezarán mucho mejor para él. Daly ya ha confirmado que durante los próximos dos meses jugará tres torneos en el Circuito Norteamericano. El primero de ellos será el Sony Open de la próxima semana que se jugará en Honolulu. Después viajará hasta San Diego, donde los organizadores le han invitado a jugar el San Diego Open dotado con 5.300.000 dólares en premios y después rendirá honores a uno de los grandes campos de golf del mundo, Pebble Beach, donde se disputará el AT&T National Pro-Am.
Otra de las novedades de Daly para esta temporada podría ser el cambio de material en su bolsa y volver a jugar PING después de nueve años. La última vez que Daly jugó esta marca de palos fue en 1991, cuando ganó el campeonato de la PGA en Crooked Stick.
En cuanto a sus cambios físicos, Daly sigue mejorando, perdiendo kilos, ha rebajado su peso en 115 libras (52 kilos) y, sobre todo, en su estabilidad emocional y personal. Veremos hasta donde puede llegar el nuevo Daly y que depara el futuro para él.