El glamour de Dubai se cae como un castillo de arena. La magia de los petrodólares que han podido mover montañas, y ente otras cosas acabar con el Volvo Masters y acoger la final del Circuito Europeo, parece haber desaparecido y el Emirato ha encendido todas las alarmas del mundo financiero.
Es precisamente la empresa estatal Dubai World la que más dolores de cabeza ha provocado, y concretamente una de sus filiales, Nakheel, encargada de la famosa Isla de las Palmeras. Este proyecto prevé ganar 520 kilómetros de costa al mar con la construcción de 100 hoteles de lujo y 1.000 viviendas exclusivas. Nakheel, con una deuda a corto plazo de 4.000 millones de dólares ha obligado al Holding a pedir una moratoria hasta el 30 de mayo, un anuncio que ha puesto los pelos de punta a los inversores de todo el mundo. Las Bolsas europeas han perdido en torno al 3 por ciento, reflejando las mayores caídas en los últimos tres meses. Los bancos han sido los más afectados, y la mayoría se ha dejado cerca del 5 por ciento.
Dubai World tiene una deuda total de 80.000 millones de dólares y hasta 70 entidades financieras son acreedoras de este proyecto. Credit Suisse estima que la exposición de la banca europea con Dubai World asciende a 13.000 millones de dólares, unos datos que echan el freno al optimismo bursátil y al glamour del Emirato que ha estado presumiendo de poderío económico acogiendo grandes eventos deportivos y apostando por espectaculares construcciones.
Un pequeño aviso llegó hace un par de meses cuando la Race to Dubai anunció la rebaja de los premios un 25 por ciento. de los 10 millones de dólares se pasó a los 7,5, un hecho que no llegó a preocupar tanto como esta urgente petición de moratoria.
Según los expertos, de producirse un impago de estas características, sería el mayor desde el ocurrido en Argentina en 2001. De momento ha sido un aviso, pero Dubai ya ha renunciado a construir la torre más alta del mundo, la Burj Dubai, de 818 metros.
La crisis golpea a los más poderosos justo a poco días de terminar un torneo que ha pretendido marcar una nueva época. El glamour deja de brillar y puede hacer temblar también el nuevo proyecto del Circuito Europeo de golf. Habrá que ver cómo responden ahora Abu Dhabi o Qatar, otras plazas donde el Tour tiene puestas las miradas.