Viktor Hovland volvió a demostrar que nunca conviene darle por vencido. El noruego conquistó el Travelers Championship tras imponerse en el primer hoyo de desempate a Scottie Scheffler, culminando una remontada de enorme carácter que había comenzado el domingo y que encontró su desenlace definitivo en la mañana del lunes. Un birdie desde poco más de dos metros en el hoyo 18 le entregó su octavo título en el PGA Tour y el décimo de su carrera profesional en todo el mundo.
La igualdad entre ambos obligó a aplazar la resolución del torneo. La falta de luz impidió completar el desempate el domingo, aunque Scheffler logró mantener vivas sus opciones embocando un delicado putt de par de casi dos metros cuando apenas quedaba visibilidad sobre el campo.
Con el público rodeando el green del hoyo 18, ambos regresaron el lunes para decidir el campeonato en un único hoyo cargado de tensión. Los dos encontraron la calle desde el tee, pero fue el número uno del mundo quien lanzó el primer golpe. Scheffler dejó su segundo impacto a apenas un metro y veinte centímetros de la bandera, provocando la explosión de los cerca de 3.000 aficionados que abarrotaban el anfiteatro natural del green.
Sin embargo, Hovland respondió con la serenidad que había exhibido durante toda la remontada. El noruego dejó la bola a unos dos metros del hoyo y afrontó un putt de birdie cuesta abajo con una pronunciada caída de izquierda a derecha. La bola acarició el borde derecho del hoyo antes de desaparecer en el fondo del agujero.
Toda la presión pasó entonces a Scheffler, que necesitaba convertir su putt de birdie desde poco más de un metro para prolongar el desempate. El estadounidense leyó la caída por el lado izquierdo, pero golpeó con demasiada firmeza y la bola se escapó por el borde del hoyo, entregando el triunfo a su rival.
El desenlace puso el broche a una reacción brillante de Hovland, que durante la jornada del domingo había levantado una desventaja de dos golpes en los nueve hoyos finales para alcanzar a Scheffler y forzar el desempate. La victoria supone además su primer título desde el Valspar Championship conquistado en marzo de 2025 y confirma su regreso a la élite tras varios meses de altibajos.
Para Scheffler, la derrota supone su cuarto subcampeonato de la temporada. El texano, que abrió el año conquistando The American Express, volvió a rozar la victoria, aunque en esta ocasión tuvo que conformarse con quedarse a un solo putt de levantar un nuevo trofeo. Mientras tanto, Hovland firmó una de las victorias más trabajadas de su carrera, imponiéndose al mejor jugador del mundo en un desenlace que será recordado entre los más emocionantes de la temporada.
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