Cameron Young, intratable en la segunda jornada del Cadillac Championship, volvió a demostrar que está preparado para pelear por todo este fin de semana en el exigente recorrido de Trump National Doral. A pesar de cometer su primer bogey del torneo, el estadounidense firmó una sólida vuelta de 67 golpes (-5) que lo deja con un total de -13 y una ventaja de cinco golpes al frente del Signature Event de 20 millones de dólares.
Young mantiene el control pese al primer tropiezo
El único error del día llegó en el hoyo 14, un par 4 donde su approach desde una complicada posición lateral no alcanzó el green. Fue un pequeño borrón en una tarjeta impecable, muy similar a la del jueves, cuando abrió el torneo con un brillante 64 sin bogeys. La reacción no tardó en llegar. En el hoyo 16, un par 4 accesible para los más pegadores, Young alcanzó el green de un solo golpe y aseguró el birdie con dos putts tranquilos. Era su decimocuarto birdie de la semana, una muestra clara del nivel de confianza con el que está jugando.
“Hay mucho golf por delante en un campo muy difícil”, comentó tras la vuelta. “Pero hasta ahora estoy jugando bien”.
El líder compartió partido con Scottie Scheffler, número uno del mundo, que también firmó un 67 sin errores. Sin embargo, Scheffler terminó el día exactamente donde lo empezó: a siete golpes de Young, en un grupo numeroso de jugadores situados en -6.
Por delante de él, empatados en la segunda posición, se encuentran Nick Taylor (70), Alex Smalley (71) y Jordan Spieth (71). En quinta posición, en solitario, aparece Gary Woodland con -7 tras un sólido 69.
Un campo exigente y un líder que no se confía
El Blue Monster volvió a mostrar los dientes, especialmente en el hoyo 18, uno de los más temidos del recorrido. Solo seis birdies se habían visto allí en dos días, uno de ellos obra de Jordan Spieth, que embocó un putt de más de ocho metros para cerrar su vuelta.
Incluso Young sufrió en el 18. Su segundo golpe rebotó en la base de las gradas y terminó entre cables detrás del green. Tras dropar sin una gran posición, ejecutó un chip magistral que dejó la bola dada para salvar el par. Una demostración más de que, incluso cuando falla, su juego está lo bastante afinado como para evitar daños.
“No tiene sentido jugar como si tuviera cuatro golpes de ventaja”, explicó. “Aquí todo puede cambiar muy rápido. Casi es mejor jugar como si fueras cuatro golpes por detrás”.
La jornada también dejó actuaciones destacadas desde los primeros partidos del día. Kurt Kitayama firmó la vuelta del torneo con un 64 (-8), mientras que Sudarshan Yellamaraju llegó a estar nueve bajo en su ronda antes de ceder tres golpes en los dos últimos hoyos para acabar con 66. Ambos se sitúan en -4 total.
Kitayama lo resumió bien: “Cuando los dos jugamos bien, nos alimentamos de la energía del otro”.
Con un líder sólido pero consciente de que el campo puede cambiarlo todo en cuestión de minutos, la tercera jornada del sábado promete emociones fuertes y un tablero mucho más apretado. El Cadillac Championship entra en su tramo decisivo con Cameron Young como gran protagonista, pero con muchos aspirantes aún al acecho.