La cuarta jornada del HSBC Women’s Championship dejó una de esas historias que conectan con el público local: la victoria de Hannah Green, que volvió a coronarse en el Sentosa Golf Club y reafirmó su condición de referente del golf australiano. La jugadora, que ya había ganado este torneo en 2024, firmó una ronda final de 69 golpes para un total de -14, suficiente para imponerse por un solo golpe a la estadounidense Auston Kim, que protagonizó una remontada espectacular.
El triunfo de Hannah Green no estuvo exento de tensión. Su vuelta fue un vaivén emocional, con tres birdies y tres bogeys en los segundos nueve hoyos que abrieron la puerta a sus perseguidoras. En el hoyo 18, un bogey final la obligó a mirar de reojo el marcador, consciente de que cualquier error adicional podía costarle el título. Aun así, su acumulado de 274 golpes le permitió levantar el trofeo por segunda vez en su carrera en este torneo, consolidando su madurez competitiva y su capacidad para gestionar momentos de máxima presión.
La gran amenaza del día fue Auston Kim, que firmó un brillante 67, la mejor tarjeta de la jornada junto a otra competidora. Su vuelta incluyó seis birdies y un eagle que la catapultaron hacia los primeros puestos. Sin embargo, dos bogeys —especialmente el del par 3 del hoyo 15— frenaron su escalada y la dejaron a un golpe de forzar el desempate. Su actuación, no obstante, confirmó su creciente presencia en los torneos de primer nivel.
En la lucha por el podio también estuvo la australiana Minjee Lee, colíder al inicio del día junto a Green. Su ronda final fue un reflejo de irregularidad, con tres birdies y tres bogeys que la dejaron en un total de -11, empatada con Angel Yin y Pauline Roussin-Bouchard. Para Lee, la jornada fue una oportunidad perdida, aunque su consistencia durante la semana la mantuvo en la pelea hasta el final.
En cuanto a la representación española, el torneo dejó sensaciones contrapuestas. La malagueña Julia López Ramírez, una de las jóvenes promesas del golf nacional, afrontó el desafío de un campo exigente y un plantel de jugadoras de primer nivel. Aunque no estuvo en la lucha por los puestos de honor -terminó décima con -6-, su participación en un torneo sin corte como este le permitió acumular experiencia valiosa en un escenario de máxima exigencia. Su progresión en el LPGA Tour continúa siendo uno de los focos de atención del golf español femenino.
Por su parte, la navarra Carlota Ciganda, una de las figuras más consolidadas del golf europeo, buscó encontrar su mejor ritmo a lo largo de la semana. Su rendimiento fue sólido por momentos, aunque sin la continuidad necesaria para acercarse a las primeras posiciones. Al final terminó al par del campo, cuadragésimo primera. Aun así, su presencia en este tipo de torneos sigue siendo un indicador de su vigencia competitiva y de su capacidad para mantenerse entre las jugadoras más respetadas del circuito.
El HSBC Women’s Championship, segunda parada de la gira asiática del LPGA Tour, volvió a demostrar por qué es uno de los eventos más prestigiosos del calendario. Con 72 jugadoras y sin corte, el torneo ofreció cuatro días de golf de altísimo nivel, marcados por la emoción, la incertidumbre y el talento de las mejores del mundo. La victoria de Hannah Green en tierras australianas —aunque el torneo se disputó en Singapur— resonó especialmente entre los aficionados, que celebraron un triunfo cargado de significado para la campeona.