El 3M Open comenzó con una de esas jornadas en las que todo parece salir perfecto. Ben Kohles firmó la mejor vuelta de su carrera en el PGA Tour con 62 golpes (-9), culminada con un eagle en el hoyo 18, para convertirse en el primer líder del torneo con dos golpes de ventaja sobre un trío perseguidor. A solo tres impactos aparece ya el gran favorito, el número uno del mundo, Scottie Scheffler, que volvió a demostrar por qué siempre está en la pelea.
Kohles, de 36 años, continúa alternando esta temporada participaciones entre el PGA Tour y el Korn Ferry Tour, pero en el TPC Twin Cities ofreció una auténtica exhibición de control. El golpe decisivo llegó en el último hoyo, un par cinco donde dejó su segundo golpe desde 241 yardas a apenas metro y medio de la bandera para embocar un sencillo putt de eagle que cerró una tarjeta de nueve bajo par. "Tuve el control del juego durante todo el día", explicó el estadounidense, que enlazó una espectacular racha de birdies en nueve hoyos, anotando uno en cada hoyo impar de ese tramo antes de añadir otro más en el 15 para situarse en cabeza.
La actuación supone además una pequeña revancha para Kohles, que hace apenas tres semanas dejó escapar la que habría sido su primera victoria en el PGA Tour tras un doble bogey en el hoyo 18 del John Deere Classic, donde terminó tercero.
A dos golpes del liderato se situaron Emiliano Grillo, Jackson Koivun y Gary Woodland, todos ellos con vueltas de 64 golpes. El argentino comenzó lanzado con cinco birdies en sus primeros siete hoyos y añadió otros tres consecutivos a partir del 12, aunque un discreto final le impidió compartir el liderato. "Siempre es un buen día cuando acabas por delante de Scottie Scheffler", bromeó Grillo tras su vuelta.
Especialmente llamativa fue la actuación del joven Jackson Koivun, que continúa confirmando el enorme potencial que mostró en la universidad. El estadounidense, profesional desde junio y ganador de once torneos con la Universidad de Auburn, firmó el mejor resultado de su todavía corta carrera profesional en apenas su tercer torneo como profesional y decimotercera participación en el PGA Tour. Su vuelta, libre de bogeys, estuvo basada en un golf inteligente y muy eficaz.
Mientras tanto, Scottie Scheffler volvió a aparecer entre los mejores sin necesidad de desplegar su versión más brillante. El vigente número uno mundial, que disputa por primera vez el 3M Open tras acabar cuarto la pasada semana en el Open Championship, comenzó con ciertas dificultades desde el tee y solo marchaba uno bajo par después de ocho hoyos. Sin embargo, su capacidad para minimizar errores volvió a marcar diferencias. Evitó cualquier bogey durante la jornada y aceleró el ritmo con cinco birdies en los ocho hoyos siguientes para entregar una tarjeta de 65 golpes (-6). "No cogí muchas calles al principio, pero conseguí salir de las situaciones complicadas sin cometer bogeys y eso mantuvo el impulso. Cuando empecé a colocar la bola en calle llegaron las oportunidades de birdie", explicó Scheffler.
Con un campo históricamente propicio para los resultados bajos —el promedio de la puntuación ganadora en las siete ediciones anteriores ha sido de 19 bajo par—, todo apunta a que la batalla por el título volverá a decidirse a base de birdies. De momento, Kohles ha dado el primer golpe, pero Scheffler ya está perfectamente colocado para volver a pelear por una nueva victoria.
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