La segunda jornada del Joburg Open volvió a ofrecer una mezcla de brillantez deportiva, resistencia física y caos meteorológico en el Houghton Golf Club, donde las tormentas eléctricas volvieron a interrumpir el juego. El gran protagonista del día fue el inglés Brandon Robinson Thompson, que firmó una actuación sobresaliente pese a tener que completar 23 hoyos debido al retraso acumulado del jueves.
El británico cerró los cinco hoyos pendientes de su primera vuelta con tres birdies que lo impulsaron hasta el cuatro bajo par, y apenas unos minutos después regresó al campo para iniciar una segunda ronda que quedará grabada en la historia del torneo. Con un eagle, siete birdies y un solo bogey, Robinson Thompson igualó el récord del campo con un sensacional 62, alcanzando el liderato con un total de doce bajo par y una ventaja de tres golpes. El inglés, que arrastraba seis cortes fallados consecutivos, reconoció que la jornada había sido “muy divertida” pese al cansancio acumulado desde las 3:45 de la madrugada, y celebró especialmente su primer hoyo embocado desde la calle en el circuito, un espectacular eagle en el hoyo 13 que consolidó su dominio
Por detrás, el estadounidense Sean Crocker se situó como principal perseguidor gracias a una impecable vuelta de 65 golpes sin errores, que lo dejó en nueve bajo par. A un golpe de él aparecen el sueco Hugo Townsend y el inglés Nathan Kimsey, este último con 15 hoyos aún por completar debido a la suspensión de la tarde. Ambos han mostrado un juego sólido, sin grandes altibajos, y se mantienen como amenazas reales si el sábado arranca con condiciones estables.
El bloque sudafricano formado por Louis Albertse, Luke Brown, Ruan Korb y Jayden Schaper se ha consolidado en la zona alta gracias a su conocimiento del terreno y a una notable regularidad en un campo que ha exigido precisión en los greenes y paciencia ante los constantes parones. Con siete bajo par, representan la principal oposición local al dominio extranjero en la parte alta de la tabla.
En el grupo de -6 se agrupa un conjunto muy competitivo: el estadounidense Jordan Gumberg, los ingleses Dan Bradbury, Todd Clements y Jack Hawksby, el austríaco Maximilian Steinlechner, el sudafricano Casey Jarvis —que busca convertirse en el tercer jugador en la historia en ganar tres torneos consecutivos del DP World Tour tras Sir Nick Faldo y Seve Ballesteros— y el neerlandés Darius van Driel. Todos ellos mantienen opciones reales de asaltar el liderato si las condiciones meteorológicas lo permiten. La clasificación muestra un equilibrio notable entre jugadores locales, ingleses, estadounidenses y europeos continentales, lo que anticipa un fin de semana de máxima tensión competitiva.
En cuanto a los españoles, la jornada deja un balance positivo pese a que ninguno se ha situado entre los quince primeros. Ángel Ayora, con -5, ha sido el más destacado gracias a un brillante 64 inicial que lo mantiene bien posicionado para escalar durante el fin de semana. Su 71 en la segunda vuelta refleja cierta irregularidad, pero también una capacidad notable para mantenerse competitivo en un día marcado por el viento y las interrupciones. Jorge Campillo, con -2, ha logrado superar el corte gracias a su habitual solidez, aunque necesitará una vuelta baja para acercarse a los puestos de honor. Ángel Hidalgo, también con -1, ha sabido resistir en una segunda jornada complicada, mientras que Sebastián García, igualmente con -1, ha mostrado un juego consistente que le permite seguir vivo en el torneo. La presencia de cuatro españoles en el fin de semana, en un evento tan condicionado por las tormentas, es un balance notable y abre la puerta a una posible remontada colectiva si las condiciones se estabilizan.