El Tournament of Champions vivió una jornada tan espectacular como extrema, marcada por un viento feroz, temperaturas gélidas y una actuación magistral de Nelly Korda, que firmó un imponente 64 (-8) para colocarse líder destacada antes de que la LPGA suspendiera el juego por falta de condiciones justas. La estadounidense, que no gana desde noviembre de 2024 tras un sorprendente 2025 en blanco, aprovechó el caos meteorológico para demostrar por qué sigue siendo una de las grandes referencias del golf mundial.
En Lake Nona, donde la sensación térmica rondaba los 4 grados y las rachas de viento doblaban los 30 km/h, Korda no solo sobrevivió: brilló. Arrancó con dos birdies consecutivos y en el hoyo 3 protagonizó uno de los golpes del día, un wedge que aterrizó unos pies más allá del hoyo y retrocedió hasta convertirse en eagle. Su 30 en los primeros nueve hoyos y un sólido rendimiento en la segunda vuelta la llevaron hasta el -13 total, seis golpes por delante de Brooke Henderson, la mejor entre las jugadoras que lograron completar la vuelta antes de la suspensión.

La dureza del día quedó reflejada en lo ocurrido en el hoyo 17, uno de los más expuestos del recorrido. Allí, un putt de Youmin Hwang se desvió varios metros por la fuerza del viento hasta rodar fuera del green, una situación que llevó a la jugadora a llamar a un árbitro. Minutos después, la LPGA decidió detener el juego. La oficial Sue Winter explicó que un par de hoyos, especialmente ese 17, habían dejado de ser jugables.
Antes de la suspensión, Amy Yang marchaba con -10 a falta de dos hoyos, mientras que Lydia Ko, que había compartido el liderato tras 36 hoyos, sufrió un doble bogey y un bogey consecutivos que la relegaron al -8. La inglesa Lottie Woad, también colíder al inicio del día, se desplomó hasta +3 en su vuelta y quedó a ocho golpes de Korda.
La jornada dejó imágenes poco habituales en la élite del golf femenino: jugadoras con orejeras, gorros de lana y capas térmicas intentando combatir un frío que promete ser aún más intenso en la reanudación del domingo. En medio de ese escenario hostil, Korda destacó por su capacidad para mantener líneas de tiro bajas y penetrantes, ideales para controlar la bola en el viento.
La propia jugadora reconoció que la clave fue mantenerse “en modo supervivencia” y no dudar en ningún golpe. Si mantiene este nivel, el primer título de 2026 podría estar muy cerca para una Korda que ha empezado el año con una autoridad incontestable.
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