Las alarmas saltaron el pasado domingo cuando, todavía con el trofeo de campeón del Dubai Desert Classic entre las manos, el norteamericano Patrick Reed, ganador del Masters de Augusta 2018, dejó entrever públicamente que no tenía contrato en vigor con LIV Golf para la temporada 2026. Aquella revelación desató una cascada inmediata de especulaciones que se han confirmado ahora con un anuncio oficial del propio jugador a través de sus redes sociales: Reed abandona definitivamente la liga saudí.
“Después de pensarlo y considerarlo cuidadosamente, mi familia y yo hemos decidido no seguir compitiendo en LIV Golf”, afirmaba el estadounidense en la primera línea de su comunicado. Reed añadía además que su horizonte deportivo pasa por un regreso progresivo al Circuito Americano: “Estoy emocionado de anunciar que volveré al PGA Tour con la categoría de antiguo campeón para la temporada 2027 y que podré disputar torneos del PGA Tour ya a finales de este año. Continuaré compitiendo como miembro del DP World Tour, algo que para mí es un verdadero honor y me ilusiona especialmente”.
El jugador no podrá acogerse al programa especial de reincorporación habilitado por el PGA Tour —diseñado para un grupo reducido de cuatro jugadores y con fecha límite el próximo 2 de febrero—, por lo que su regreso deberá articularse por las vías reglamentarias habituales. Aun así, Reed se despide del equipo 4Aces, capitaneado por Dustin Johnson, agradeciendo “los recuerdos y las experiencias compartidas” durante su etapa en LIV.
En términos económicos, su paso por la liga saudí ha sido altamente rentable. En cuatro temporadas en LIV Golf, con una victoria en su palmarés, Reed ha superado los 24 millones de dólares únicamente en premios. Una cifra que, aun siendo muy elevada, queda cerca de los aproximadamente 31 millones de dólares que acumuló en sus doce temporadas en el PGA Tour, donde logró doce victorias, incluida la chaqueta verde en Augusta.
La gran incógnita ahora es si este movimiento puede provocar un efecto dominó dentro del ecosistema LIV. El precedente de Brooks Koepka, seguido ahora por Reed, abre la puerta a que otros grandes nombres como Bryson DeChambeau, Cameron Smith o incluso Jon Rahm evalúen un camino similar en los próximos meses. El mercado de movimientos vuelve a agitar el tablero del golf profesional en un momento clave de redefinición del equilibrio entre circuitos.