La jornada inaugural del Omega European Masters comenzó con una atmósfera tan alpina como impredecible. El Crans-sur-Sierre Golf Club, enclavado en el corazón de los Alpes suizos, amaneció envuelto en una densa niebla que se negó a disiparse durante buena parte del día. Las condiciones meteorológicas obligaron a los organizadores a retrasar el inicio de la competición en varias ocasiones, generando un efecto dominó que afectó el ritmo de juego, la concentración de los jugadores y, sobre todo, la posibilidad de completar los 18 hoyos para muchos de ellos.
A pesar de las dificultades, algunos golfistas lograron imponerse al clima y al campo, dejando actuaciones destacadas que los colocan en lo más alto de la tabla provisional. El inglés Nigell Mansell fue uno de los pocos que logró completar su recorrido, firmando una tarjeta de 65 golpes (-5) que lo sitúa como líder en solitario. Mansell mostró una gran capacidad de adaptación a las condiciones cambiantes, con un juego sobrio y eficaz, destacando especialmente en los greenes, donde su lectura fue impecable. Su ronda incluyó cinco birdies sin errores, una hazaña notable dadas las circunstancias.
Con -5 también, y con un hoyo aún por jugar, se encuentra el español Iván Cantero, quien también brilló en esta jornada interrumpida. Cantero, que ha venido mostrando una evolución constante en el circuito europeo, aprovechó su precisión desde el tee y su solidez con el putter para colocarse en la cima. Su actuación fue especialmente meritoria en los hoyos más técnicos del recorrido, donde supo evitar los errores que penalizaron a otros competidores. Si logra mantener el ritmo en el hoyo restante, podría igualar o incluso superar a Mansell en la clasificación.
En tercera posición, con -4, figuran dos jugadores que aún tienen cinco hoyos por delante: el sudafricano Richard Sterne y el suizo Ronan Kleu. Sterne, veterano del circuito, mostró su experiencia en cada golpe, mientras que Kleu, joven promesa local, aprovechó el conocimiento del campo para mantenerse firme en la parte alta. Ambos tienen margen para mejorar su resultado, siempre que las condiciones del viernes lo permitan.
Con -3, y completando el top 10 provisional, se encuentran varios nombres conocidos del golf europeo. El finlandés Oliver Lindell logró cerrar su ronda con 67 golpes, mostrando un juego agresivo pero controlado. El italiano Guido Migliozzi, el inglés Danny Willett, y sus compatriotas Matthew Baldwin, Brandon Stone y Matt Fitzpatrick también se sitúan en esa franja, aunque todos ellos tienen entre uno y tres hoyos pendientes. Fitzpatrick, campeón del US Open en 2022, mostró destellos de su calidad, especialmente en los pares 5, donde logró aprovechar su potencia para generar oportunidades de birdie.
Pero si hubo una figura que atrajo todas las miradas, fue la del incombustible Miguel Ángel Jiménez. El malagueño, ganador del Omega European Masters en 2010, volvió a Crans-sur-Sierre con su habitual elegancia y serenidad. A sus 61 años, Jiménez completó 17 hoyos antes de que la jornada fuera suspendida, firmando un resultado de +3, que lo aleja de la parte alta pero no empaña su legado ni su capacidad de competir. Su ronda fue una mezcla de momentos brillantes y errores puntuales, especialmente en los greenes, donde la niebla dificultó la lectura. Aun así, su presencia sigue siendo un símbolo de longevidad y pasión por el golf.
En cunato a los doce españoles presentes en el torneo, Manuel Elvira terminó su vuelta con -2, Alejandro del rey y Manuel Elvira terminaron hoy en el hoyo 13 y 12, respectivamente también con -2, Alfredo García Heredia con -1 en el 15, Eugenio López Chacarra, al par en el 17, Ángel Ayora con +1 en el 14, Joel Moscatel con +2 en el 13 y sin salir hoy a jugar Ángel Hidalgo, Albert Boneta, Santi Tarrío, Jorge Campillo y Rafa Cabrera Bello.
El campo, como siempre, se presentó desafiante. El diseño de Crans-sur-Sierre, con sus desniveles, sus greenes ondulados y su altitud, exige una adaptación constante. La niebla añadió un componente extra de dificultad, reduciendo la visibilidad y obligando a los jugadores a confiar más en la intuición que en la vista. El hoyo 13, un par 4 con dogleg y green elevado, fue uno de los más complicados, mientras que el hoyo 6, un par 3 rodeado de árboles, se convirtió en una trampa para quienes no ajustaron bien la distancia.
La jornada concluyó con más de una veintena de jugadores sin poder completar su vuelta, lo que deja la clasificación abierta y sujeta a cambios en cuanto se reanude el juego. Las previsiones meteorológicas para el viernes son algo más optimistas, aunque se mantiene la posibilidad de niebla en las primeras horas. El comité organizador ha anunciado que se priorizará la finalización de las rondas pendientes antes de iniciar la segunda jornada.
Con este panorama, el Omega European Masters arranca con incertidumbre pero también con emoción. La lucha por el título está abierta, y nombres como Cantero, Sterne o Fitzpatrick podrían escalar posiciones si las condiciones lo permiten. Mientras tanto, el público suizo, fiel y entusiasta, sigue disfrutando de uno de los torneos más emblemáticos del calendario europeo, donde la belleza del entorno alpino se mezcla con la exigencia técnica de un campo que no perdona errores.
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