El ISPS Handa Senior Open coronó este domingo en el mítico recorrido de Gleneagles al estadounidense Jerry Kelly, que firmó una actuación majestuosa para conquistar el título con un acumulado de -10 y cuatro rondas consecutivas de 68 golpes, una regularidad casi imposible en un campo que castigó sin piedad cada error. Kelly, que ya había mostrado un nivel altísimo durante toda la semana, remató el torneo con una vuelta final impecable, sin fisuras, dominando desde el tee y exhibiendo un control absoluto en los greenes. Su victoria, tan sólida como brillante, le permite añadir un nuevo major sénior a un palmarés que sigue creciendo con la madurez competitiva que lo caracteriza.
A dos golpes, en -8, terminó el australiano Cameron Percy, que arrancó el torneo con un espectacular 63 y mantuvo opciones reales hasta el domingo, aunque su 70 final no fue suficiente para inquietar al campeón. Con el mismo resultado se situaron el sudafricano Darren Fichardt y el estadounidense Matt Gogel, ambos con un rendimiento sobresaliente. Fichardt cerró con un magnífico 66, mientras que Gogel firmó un impresionante 63, la vuelta más baja del día, que lo catapultó hacia la parte alta de la clasificación.
En quinta posición, con -6, acabó el escocés Stephen Gallacher, que deleitó al público local con un sensacional 62 final, la mejor tarjeta del torneo, demostrando que Gleneagles sigue siendo un escenario donde su golf fluye con naturalidad. Un golpe más atrás, en -5, se situó el estadounidense Taggart Ridings, muy sólido toda la semana, mientras que el séptimo puesto, con -4, fue compartido por K.J. Choi, Zach Johnson, Emanuele Canonica y Boo Weekley, todos ellos con actuaciones consistentes y vueltas finales de gran nivel, especialmente el 65 de Canonica y Weekley.
La representación española tuvo como gran protagonista a Miguel Ángel Jiménez, que volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más respetados del circuito sénior. El malagueño firmó un total de -1, con una excelente ronda final de 67 golpes, recuperando sensaciones tras dos días más irregulares. Jiménez arrancó el torneo con un brillante 65, pero los 75 y 72 del viernes y sábado lo alejaron de la lucha por el título. Aun así, su domingo fue una exhibición de oficio: control del ritmo, precisión en los hierros y un putter que volvió a responder en los momentos clave. Su actuación, dentro del top‑20, confirma que sigue siendo competitivo en los grandes escenarios y que su experiencia en Gleneagles continúa siendo un valor añadido.