La última jornada del Hulencourt Women’s Open quedará marcada como el día en que Carolina Chacarra confirmó todo lo que se intuía desde su irrupción en el golf amateur: talento, determinación y una capacidad competitiva fuera de lo común. La madrileña, de 22 años, firmó un brillante 68 (-4) final para cerrar el torneo en -12 y lograr su primer triunfo en el Ladies European Tour y en el golf profesional, tres golpes por delante de la australiana Kelsey Bennett, segunda con -9. Un estreno rotundo, incontestable y cargado de significado para una jugadora llamada a ser referencia del golf español.
La jornada decisiva comenzó con Chacarra en lo más alto, pero con la presión de defender una ventaja mínima ante una rival tan sólida como Bennett. Lejos de acusar el contexto, la española mostró desde el primer tee una actitud firme, concentrada y madura. Su juego largo, siempre uno de sus pilares, volvió a ser una garantía: calles encontradas, hierros precisos y una estrategia sin fisuras en un campo que castigaba cualquier error. El primer birdie llegó pronto, en el hoyo 3, y sirvió para marcar el tono del día: control, paciencia y golpes de calidad en los momentos clave.
El tramo central del recorrido fue decisivo. Mientras Bennett sufría para mantener el ritmo y encadenaba pares sin opciones claras de birdie, Chacarra aprovechó el par 5 del 9 para sumar otro acierto que ampliaba su ventaja. La australiana, que venía de firmar un torneo impecable, no encontró la chispa que había mostrado en días anteriores y su 73 final (+1) reflejó las dificultades de una jornada en la que la española no le concedió margen alguno.
El golpe definitivo llegó en el 14, donde Chacarra embocó un putt de media distancia que desató los aplausos del público belga y consolidó una ventaja que ya parecía definitiva. A partir de ahí, gestionó el liderato con la serenidad de una veterana: sin riesgos innecesarios, sin precipitación y con una lectura del campo impecable. Su 68 final fue el broche perfecto a una semana en la que registró vueltas de 70, 65, 73 y 68 para un total de 276 golpes.
Carolina Chacarra se mostró exultante tras su triunfo, consciente de que había firmado la mejor jornada de su incipiente carrera profesional. “El día fue increíble y estoy muy feliz”, aseguró la madrileña nada más entregar su tarjeta. “Cero bogeys, varios birdies muy buenos… todo salió perfecto. Mi caddie, Iván, me insistió desde el principio en mantener mi proceso, en no salirme del plan. En los segundos nueve hoyos nos dimos muchísimas oportunidades y eso fue clave”.
La presión, sin embargo, también estuvo presente. “Estuve bastante nerviosa, sobre todo en los últimos tres hoyos. Tenía algo de adrenalina y le decía a mi caddie que necesitábamos quitar algunos metros al cálculo de las distancias. Pero salió todo muy bien. Mi objetivo esta semana era disfrutar y, si podía, intentar meterme en el Scottish Open. Ganar es increíble y estoy muy feliz”.
El triunfo tiene además un impacto inmediato en su temporada. Con esta victoria, Chacarra asciende al segundo puesto en la clasificación de Rookie del Año, solo por detrás de la estadounidense Anna Morgan, y sella su presencia tanto en el ISPS Handa Scottish Open como en el AIG Women’s Open, dos citas que marcarán su verano competitivo. “Estoy súper emocionada con lo que viene. Esto cambia mi calendario, pero siempre es especial jugar un ‘Major’. No puedo esperar para estar allí”.
La madrileña también quiso destacar el momento dulce que atraviesa su familia. “Han sido unas semanas increíbles”, reconoció. Su hermano mayor, Eugenio Chacarra, viene de encadenar dos victorias consecutivas en el DP World Tour, en el KLM Open y el Open de Italia, un impulso que ella misma reconoce como determinante. “Mi hermano es mi inspiración. Verle ganar me dio muchísimo impulso para seguir trabajando y buscar mi propia victoria. La vida nos está tratando de maravilla y estoy muy agradecida”.
Sobre su arranque de la jornada final, Chacarra explicó cómo se asentó rápidamente en el liderato. “Empecé muy bien con un birdie preciso en el par 3 del 2, y luego otro en el par 3 del 5. Eso me permitió adelantar a Kelsey Bennett, que había perdido un golpe en el 4. A partir de ahí me sentí cada vez más cómoda”.
Por detrás, la india Aditi Ashok completó el podio con -7, mientras Morgane Metraux y Bronte Law compartieron la cuarta plaza con -4. Pero el foco, la historia y el impacto del día pertenecían a Chacarra, que además se embolsó 52.500 dólares y dio un salto enorme en el LET Order of Merit.
La victoria de Carolina Chacarra en Hulencourt no es un destello aislado, sino la consecuencia natural de una trayectoria marcada por el éxito desde sus primeros pasos en el golf. Nacida en Madrid en 2004, Chacarra creció en un entorno profundamente ligado al deporte: es hermana de Eugenio Chacarra, ganador en el DP World Tour, y desde muy joven destacó por una combinación poco habitual de potencia, técnica y mentalidad competitiva.
Formada en la Universidad de Wake Forest, una de las grandes potencias del golf universitario estadounidense, Chacarra acumuló allí victorias, premios y actuaciones que la situaron entre las mejores amateurs del mundo. Su paso por el NCAA fue brillante: triunfos individuales, actuaciones decisivas en torneos de máximo nivel y una progresión constante que llamó la atención del golf profesional europeo.
Su salto al Ladies European Tour en 2025 fue recibido con expectación. Desde el primer momento mostró que su juego estaba preparado para competir al máximo nivel: top‑10 en sus primeras apariciones, vueltas bajas frecuentes y una madurez sorprendente para su edad. Su estilo se caracteriza por un drive poderoso, una consistencia notable con los hierros y una capacidad especial para generar oportunidades de birdie incluso en días complicados.
El triunfo en el Hulencourt Women’s Open supone su consolidación definitiva. No solo por la victoria en sí, sino por la forma de conseguirla: liderando, gestionando la presión y cerrando el torneo con autoridad. Chacarra se convierte así en una de las grandes esperanzas del golf español femenino, heredera natural de figuras como Carlota Ciganda y Azahara Muñoz, y con un futuro que apunta directamente a los grandes escenarios del golf mundial.