Lucas Glover y Zac Blair aprovecharon al máximo las excelentes condiciones de juego en el arranque del John Deere Classic para firmar sendas tarjetas de 63 golpes (-8) y compartir el liderato tras la primera jornada en el TPC Deere Run, un resultado especialmente valioso para dos jugadores que necesitan reaccionar en la recta final de la temporada del PGA TOUR. Ambos llegan al torneo muy alejados de las posiciones que dan acceso a los playoffs de la FedExCup. Glover, campeón de dos torneos consecutivos en 2023, ocupa actualmente el puesto 119 de la clasificación y afronta un año decisivo, ya que al término de la temporada perderá la exención obtenida gracias a aquellas victorias. Más delicada es la situación de Blair, situado en la posición 160, alternando apariciones en el PGA TOUR con pruebas del Korn Ferry Tour. “Ser golfista profesional es bastante estresante, especialmente para mí”, reconoció Blair. “Durante toda mi carrera he estado moviéndome entre los puestos 125 y 150, así que cada torneo es importante. Solo intento jugar bien, esté donde esté compitiendo. Al final sigue siendo golf, y eso es lo divertido”.
En el caso de Glover, la actuación supone un importante impulso después de un inicio de temporada condicionado por la recuperación de una operación en el labrum del hombro izquierdo. Además, regresar a un campo donde ya ha disfrutado de buenos resultados también jugó a su favor. “Incluso cuando estás pasando un año complicado, volver a un lugar donde has tenido éxito siempre transmite buenas sensaciones. Siempre me ha gustado jugar aquí”, explicó el estadounidense.
A un solo golpe de los líderes aparece otro veterano ilustre, Zach Johnson, que firmó una brillante vuelta de 64 golpes (-7) culminada con un espectacular eagle en el hoyo 17 y un birdie final. El jugador de Iowa, de 50 años, decidió renunciar esta semana al U.S. Senior Open para disputar el torneo de su tierra, una cita con la que mantiene un vínculo muy especial y que conquistó en 2012. “Simplemente me encanta estar aquí y me siento muy cómodo. Tengo una relación muy especial con John Deere y siento esta zona casi como mi segunda casa. Le tengo muchísimo cariño”, afirmó Johnson.
El estadounidense también ha optado por no disputar este año The Open Championship en Royal Birkdale, pese a contar con exención durante una década más, ni el ISPS HANDA Senior Open en Gleneagles. Su objetivo es gestionar mejor el calendario y evitar cuatro semanas consecutivas de competición antes de afrontar el major sénior de la próxima semana en Firestone. También con 64 golpes finalizaron el alemán Stephan Jaeger y Lee Hodges. Jaeger, situado en el puesto 60 de la FedExCup, busca asegurar su presencia entre los 70 mejores antes del inicio de los playoffs.
La jornada también dejó el regreso de Jordan Spieth al John Deere Classic, torneo que apenas había vuelto a disputar desde su victoria en 2015. Sin embargo, el texano no pudo aprovechar la ocasión y entregó una tarjeta de 69 golpes (-2), penalizada por un doble bogey en el hoyo 18 —situado en mitad de su recorrido— y un bogey en el hoyo final.
Como es habitual en el TPC Deere Run, los resultados fueron muy bajos. Un total de 20 jugadores terminaron con 66 golpes o menos, entre ellos el reciente campeón universitario Preston Stout, que esta semana se convierte en el nuevo número uno del ranking mundial amateur tras el salto al profesionalismo de Jackson Koivun. Precisamente Koivun debutó como profesional con una discreta vuelta de 73 golpes (+2), un resultado que le deja comprometido de cara a superar el corte.