La cuarta y definitiva jornada del KPMG Women’s PGA Championship ofreció este domingo una de las historias más inesperadas y emocionantes de los últimos años en el golf femenino. En un Hazeltine National Golf Club castigado por el viento, con los fairways largos y las condiciones endurecidas tras una tormenta que obligó a retrasar las salidas más de tres horas, la surcoreana Haeran Ryu firmó una remontada histórica para conquistar su primer major y convertirse en la sexta jugadora de su país en ganar este torneo en las últimas doce ediciones.
Su triunfo, con un total de -13 y una vuelta final de 70 (-2), llegó tras un inicio complicado y después de haber partido el jueves desde una lejanísima posición: un 73 inicial que la dejó en el puesto 70 y a más de diez golpes de la líder, Ina Yoon, autora de un espectacular 63 que marcó récord del campeonato. Ninguna jugadora en al menos seis décadas había logrado levantar un major tras semejante desventaja inicial.
La jornada comenzó con incertidumbre por el clima, con el campo cerrado durante buena parte de la mañana y más de una pulgada de lluvia cayendo sobre Hazeltine. Cuando por fin se reanudó el juego, el viento y la humedad añadieron un desafío extra a los greenes, más blandos de lo habitual pero igualmente traicioneros. En ese contexto, Haeran Ryu, que no competía desde hacía seis semanas, arrancó con tres bogeys en los primeros cinco hoyos, una señal de que la presión y la falta de ritmo podían pasar factura.
Sin embargo, la surcoreana se rehizo con una serenidad admirable, apoyada en su extraordinaria calidad desde tee a green —es top‑3 del circuito en aproximación, juego largo y greens en regulación— para encadenar cuatro bajo par en los últimos doce hoyos y abrir una brecha definitiva. Su último putt, seguido de una sonrisa amplia y el baño de celebración de sus compañeras, simbolizó una victoria construida desde la resiliencia y la confianza, tal como ella misma explicó recordando el consejo de su entrenador: “Confía en tu golpe, en tu caddie y en ti misma”.
La gran rival del día fue Ina Yoon, que terminó a dos golpes de Ryu tras firmar un meritorio 73, especialmente después de haber sufrido un doble bogey en el hoyo 3. La joven surcoreana, que vivió su mejor semana en el LPGA Tour, supo recomponerse y mantenerse en la pelea pese a la presión y a la decepción acumulada desde el sábado. Por detrás, Brooke Henderson y Dewi Weber compartieron la tercera plaza con -10, destacando el papel de Weber, que se convirtió en la cuarta jugadora neerlandesa en terminar dentro del top‑20 de un major. En quinta posición, con -7, aparecieron tres estadounidenses: Allisen Corpuz, Auston Kim y Alison Lee, todas ellas sólidas en un día especialmente complejo.
La número uno del mundo, Nelly Korda, cerró un fin de semana frustrante con un 73 que la dejó en un empate por la octava plaza. Sus problemas en los greenes —cinco tres‑putts el domingo— y dos dobles bogeys en el hoyo 16 a lo largo del torneo impidieron que aspirara a convertirse en la tercera jugadora de la historia en ganar los tres primeros majors de la temporada. Ahora, con el Evian y el Women’s British Open en el horizonte, Korda buscará recuperar sensaciones para mantener viva la posibilidad de un grand slam.