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Cinco números uno amateur mundiales, cinco caminos distintos hacia la élite profesional del golf mundial

Rahm, Hovland, Aberg, sargent y Koivun

Guillermo Salmerón | Lunes 27 de julio de 2026

El salto del golf amateur al profesionalismo siempre ha sido un territorio complejo, lleno de expectativas, presión y comparaciones inevitables. En los últimos años, los cinco números uno mundiales del golf amateur han seguido caminos muy distintos, algunos cumpliendo las predicciones que los situaban como futuras estrellas y otros encontrando un proceso más lento y exigente. Su evolución permite entender mejor cómo se construye una carrera en la élite y cómo el talento juvenil se transforma —o no— en resultados profesionales. La reciente victoria de Jackson Koivun en el 3M Open añade un capítulo brillante a esta historia, confirmando que el amateurismo sigue siendo un vivero de campeones.






El primero de esta lista es Jon Rahm, número uno amateur en 2015 y uno de los casos más exitosos de transición. Su salto al profesionalismo fue inmediato: victorias tempranas, ascenso meteórico en el ranking mundial y un dominio que lo llevó a convertirse en número uno del mundo profesional, campeón del Masters y figura central del golf global. Rahm es el ejemplo perfecto de cómo un jugador dominante en la NCAA puede trasladar su talento sin fisuras al PGA Tour.

Le siguió Viktor Hovland, número uno amateur en 2018, que también brilló desde el primer momento. Campeón del U.S. Amateur, su estilo agresivo y su consistencia lo llevaron rápidamente al Top‑10 mundial. Aunque su rendimiento ha tenido altibajos, sigue siendo uno de los jugadores más sólidos del circuito, con victorias en grandes torneos y presencia habitual en los eventos más importantes.

El tercer nombre es Ludvig Åberg, número uno amateur en 2022 y quizá el caso más sorprendente por la velocidad de su ascenso. Åberg pasó directamente del amateurismo a la Ryder Cup en menos de seis meses, un salto histórico que confirmó su enorme potencial. Hoy es uno de los jugadores más respetados del circuito, con un futuro que apunta a múltiples majors.

El cuarto es Gordon Sargent, número uno amateur en 2023, que aún se encuentra en fase de transición. Aunque ha disputado varios majors como amateur y ha demostrado una potencia extraordinaria, su salto definitivo al profesionalismo está siendo más pausado. Su talento es indiscutible, pero todavía necesita consolidar resultados en semanas consecutivas.

Y el quinto es Jackson Koivun, número uno amateur en 2024 y protagonista de la semana tras su victoria en el 3M Open. Su triunfo en Minnesota no solo confirma su potencial, sino que lo sitúa como uno de los grandes nombres emergentes del golf estadounidense. Koivun asciende hasta el puesto 73 del ranking mundial, demostrando que su juego maduro, su serenidad en los momentos decisivos y su capacidad para competir contra los mejores ya están plenamente desarrollados.

La victoria de Koivun es especialmente significativa porque llega en un momento de enorme competitividad en el PGA Tour y porque refuerza el dominio estadounidense en el golf mundial: siete de los diez primeros jugadores del ranking son norteamericanos. En este contexto, el triunfo del joven ex número uno amateur encaja en una tendencia clara: Estados Unidos sigue produciendo talento a un ritmo superior al resto del mundo.

Los cinco últimos números uno amateur representan caminos distintos, pero todos ellos comparten un rasgo común: el talento, cuando se acompaña de trabajo, estructura y mentalidad, puede transformar el futuro de un jugador. Y esta semana, Jackson Koivun ha demostrado que su futuro ya es presente.

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