Una de las imágenes más comentadas de la jornada final del 3M Open tuvo como protagonista a Lucas Glover. El campeón del U.S. Open de 2009 sorprendió al embocar un putt de birdie de casi tres metros en el hoyo 10 de TPC Twin Cities y, acto seguido, quitarse los zapatos antes de recoger la bola del hoyo.
Some may call it “anti-Aim Point,” but anyone who has missed a putt from a spike mark call it relatable. 😆 pic.twitter.com/rXhh8gboHy
— Skratch (@Skratch) July 26, 2026
El gesto fue interpretado inmediatamente como una protesta contra el AimPoint, el controvertido método de lectura de greenes que Glover ha criticado públicamente en numerosas ocasiones. Muchos aficionados entendieron que el estadounidense estaba mostrando su malestar porque su compañero de partido, Max Greyserman, usuario habitual de esta técnica, había podido dejar marcas sobre su línea de putt al caminar alrededor del hoyo.
Sin embargo, el propio Glover quiso zanjar rápidamente la polémica. A través de una respuesta en Instagram a una publicación de la cuenta FlushingIt, explicó que su gesto no tenía nada que ver con AimPoint.
"Llevo clavos metálicos en los zapatos. Alguien del grupo de delante también los llevaba y en el partido de detrás se quejaron y me señalaron a mí. Solo estaba bromeando", escribió el veterano golfista estadounidense.
La aclaración desactiva una interpretación que parecía lógica teniendo en cuenta el historial de Glover con este sistema de lectura de greenes.
Durante los últimos años, Glover se ha convertido en una de las voces más críticas contra el AimPoint dentro del PGA TOUR. El estadounidense ha llegado incluso a pedir que se prohíba su utilización como una medida para acelerar el ritmo de juego.
En varias entrevistas ha defendido que no existen datos estadísticos que demuestren que esta técnica convierta a los jugadores en mejores pateadores y considera que, en muchos casos, prolonga innecesariamente el tiempo que cada golfista emplea antes de ejecutar un putt.
A principios de temporada, no obstante, suavizó ligeramente su discurso durante una entrevista en el pódcast de Trey Wingo, donde matizó que su principal preocupación no era el método en sí, sino que algunos jugadores terminan caminando repetidamente sobre las líneas de putt de sus compañeros. "Ves a gente pisando todo el green y las líneas de los demás desde apenas dos pies de distancia. Es frustrante. Todos intentamos meter la bola en el hoyo lo más rápido posible. Si esa técnica ayuda a alguien, perfecto. No soy quien para decir si debe utilizarla o no, pero los propios jugadores también debemos controlar el ritmo de juego", explicó entonces.
El AimPoint es un sistema de lectura de greenes cada vez más extendido en el golf profesional. El método combina la pendiente del green, la velocidad de la superficie y la percepción del jugador para calcular la línea ideal del putt. Para ello, el golfista analiza la inclinación del terreno utilizando la sensibilidad de sus pies y, posteriormente, emplea un sistema de referencias con los dedos mientras observa el hoyo desde detrás de la bola para estimar la cantidad de caída que tendrá el putt.
Entre los usuarios habituales de esta técnica se encuentran jugadores de primer nivel como Adam Scott, Viktor Hovland, Justin Rose, Keegan Bradley, Max Homa, Collin Morikawa, Tommy Fleetwood, Sam Burns, Ludvig Åberg o Dustin Johnson.
Aunque su popularidad no deja de crecer, el AimPoint sigue dividiendo opiniones dentro del circuito. Sus defensores sostienen que mejora la precisión en los greenes, mientras que sus detractores consideran que contribuye a ralentizar el ritmo de juego, uno de los grandes problemas que el PGA TOUR intenta combatir en los últimos años.