En una tercera jornada marcada por la niebla, el viento cambiante y la sensación permanente de estar ya en modo links rumbo a Royal Birkdale, los cuatro españoles presentes en el Genesis Scottish Open ofrecieron una actuación muy distinta entre sí, pero con un denominador común: todos siguen con opciones de que la semana acabe siendo algo más que una simple previa del The Open Championship.
El gran protagonista fue Alejandro Del Rey, que firmó un sobresaliente 65 para situarse con -7 total tras las vueltas de 72, 66 y 65. Su sábado fue, sobre todo, una demostración de paciencia y agresividad bien medida: después de un inicio de torneo algo errático, ha ido afinando el juego largo y hoy ha encontrado muchas calles, lo que en el Renaissance Club se traduce en poder atacar banderas complicadas. El 65 refleja una ronda muy sólida, con el putter acompañando y, sobre todo, con la sensación de que se ha adaptado rápido al ritmo de campo grande, viento cruzado y greenes firmes. Es, de los cuatro, el que mejor ha aprovechado el “Moving Day” y se ha ganado un domingo con opciones reales de escalar aún más.
Más atrás, pero todavía dentro de un registro competitivo, aparece Jon Rahm, que con su 68 de hoy se coloca en -4 tras las tarjetas de 73, 65 y 68. Su semana está siendo una especie de montaña rusa controlada: el 73 inicial le obligó a ir a remolque, el 65 del viernes le devolvió al torneo y este 68 de sábado consolida la remontada, aunque sin el estallido de birdies que uno espera del de Barrika cuando está en modo dominador.
La vuelta ha tenido mucho oficio: ha sabido aceptar bogeys cuando el viento y las posiciones de bandera le dejaban sin margen, ha exprimido los pares 5 y ha evitado el gran error que te saca del torneo en un campo de links moderno como éste. No es una posición de liderazgo, pero sí una plataforma interesante para seguir afinando de cara a Birkdale: el juego largo parece cada vez más sincronizado y el putt, aunque no incendiario, está empezando a dejar menos oportunidades perdidas.
En el par del campo, con par total, se sitúa Nacho Elvira, que hoy ha firmado 72 tras los dos 69 iniciales. Su tercera vuelta ha sido la más gris de las tres: menos precisión desde el tee, más peleas desde el rough y un número de oportunidades de birdie claramente inferior al de jueves y viernes. Aun así, Elvira ha mantenido la compostura, ha evitado que el día se convirtiera en un 74 o 75 que le dejara sin opciones y ha cerrado una ronda que, aunque no le impulsa, tampoco le descuelga del todo. Para él, el domingo será más un examen de sensaciones que de clasificación: necesita recuperar la frescura en los hierros y volver a encontrar el ritmo de greenes que enseñó al inicio del torneo.
El cuarto español, Eugenio Chacarra, marcha con +1 total tras las vueltas de 70, 68 y 73. Su sábado ha sido el más duro: el 73 refleja una jornada en la que el viento le ha pillado a contrapié demasiadas veces y en la que el juego corto no ha conseguido salvar todos los muebles. Chacarra venía con buena inercia tras el 68 del viernes, pero hoy ha sufrido más desde el tee y ha tenido que jugar demasiados segundos golpes desde posiciones incómodas. Aun así, su presencia en el fin de semana, en un campo y un contexto tan exigentes, es otro paso más en su adaptación a este tipo de pruebas de máximo nivel. Si consigue soltar la mano el domingo y encontrar un par de rachas de birdies, puede transformar una semana discreta en una experiencia muy útil de cara al reto mayor que espera en Royal Birkdale.