La retirada de Dustin Johnson de la fase de clasificación final para el The Open Championship 2026 marcó un punto de inflexión en la carrera de uno de los jugadores más determinantes de las dos últimas décadas. El estadounidense, ganador del US Open 2016 y del Masters 2020, no estará definitivamente en Royal Birkdale esta próxima semana, poniendo fin a una racha de 38 participaciones consecutivas en majors que se mantenía intacta desde el Masters de 2017. Su ausencia, inesperada y sin explicación oficial por parte de The R&A, supone un golpe significativo para un jugador que, pese a su irregularidad reciente, siempre ha sido una figura central en los grandes campeonatos.
Johnson, de 42 años, afrontaba hace unas semanas la Final Qualifying en Dundonald Links, uno de los cuatro campos que ofrecían cinco plazas para el Open. Al no contar con exención directa —algo inusual para un jugador de su trayectoria— estaba obligado a competir en esta última oportunidad para asegurar su presencia en el cuarto major del año. Sin embargo, su nombre fue retirado de la lista de participantes antes del inicio de la jornada, sin que se haya comunicado lesión, problema personal o motivo competitivo que justifique la decisión.
La ausencia de Johnson en el Open es especialmente llamativa si se tiene en cuenta su historial en el torneo. Aunque nunca ha logrado levantar el Claret Jug, su mejor resultado fue un destacado segundo puesto en 2011, y siempre ha sido considerado un jugador peligroso en links por su potencia, su capacidad para controlar el vuelo de la bola y su experiencia en condiciones adversas. No obstante, sus últimos años en majors han sido discretos: solo un top‑20 en sus últimos quince grandes, una estadística que refleja la caída de rendimiento de un jugador que llegó a dominar el ranking mundial.
A pesar de ello, Johnson había mostrado cierta recuperación en 2026, superando el corte en los tres majors disputados hasta ahora mientras compite en el LIV Golf Tour, donde sigue siendo una de las figuras más reconocibles. Su retirada deja un vacío notable en el field del Open, un torneo que siempre ha contado con su presencia desde su debut en 2009.