La primera jornada del Genesis Scottish Open en The Renaissance Club, en North Berwick, dejó un balance muy claro y perfectamente definido para la representación española que ya ha completado su vuelta, con actuaciones que van desde el brillante arranque de Ángel Ayora hasta las tarjetas más sufridas de Alejandro del Rey y David Puig. El mejor español tras esta primera ronda es Ángel Ayora, que firmó un magnífico 66 golpes (-4), una vuelta de enorme mérito en un campo que exige precisión desde el tee y mucho control en los greenes. Ayora aprovechó sus opciones de birdie, mantuvo la tarjeta limpia en los momentos clave y se ha colocado en una posición muy prometedora de cara a la segunda jornada, plenamente integrado en la parte alta de la clasificación.
También en números rojos terminó Ángel Hidalgo, que entregó un sólido 68 (-2). El malagueño supo manejar bien el viento típico de la costa escocesa y construyó su vuelta desde la paciencia, evitando errores grandes y sumando birdies con un juego muy ordenado. Su -2 lo sitúa en una zona competitiva, con margen para seguir avanzando si mantiene la misma consistencia en los próximos días.
Por su parte, Nacho Elvira cerró la jornada con 69 golpes (-1), una tarjeta que refleja su buen conocimiento de los campos tipo links y su capacidad para sobrevivir cuando el recorrido se pone exigente. Elvira alternó momentos de gran calidad con otros más defensivos, pero logró mantener el resultado bajo par, algo siempre importante en un torneo de este nivel.
En el par del campo terminó Eugenio Chacarra, que firmó 70 golpes (PAR). El madrileño completó una vuelta muy equilibrada, sin grandes sobresaltos pero también sin encontrar una racha de birdies que le permitiera despegar. Su resultado lo deja en una posición intermedia, con todo por decidir en la segunda ronda y con opciones claras de mejorar si afina el putt y aprovecha mejor las oportunidades en los pares cinco.
Con +1 (71) aparece Pablo Larrazábal, en una jornada en la que el veterano jugador español no terminó de encontrar su mejor ritmo. Hubo destellos de su habitual calidad, pero algunos errores puntuales le impidieron mantener la tarjeta al par o mejor.
Más atrás se sitúan Alejandro del Rey, con 72 golpes (+2), y David Puig, que acabó con 75 (+5). Ambos vivieron una jornada complicada, con el campo exigiendo al máximo y castigando cada imprecisión. Aun así, siguen dentro del torneo y con margen para reaccionar si logran ajustar su juego en la segunda vuelta.