Les soy muy sincero y creo que mi sinceridad (con sus aspectos buenos y sus aspectos no tan buenos) es la conexión que hace que usted me siga y este medio siga adelante. Y la verdad es que no tenía mucho material para escribir en esta semana, que se fue transformando en una transición entre el verano británico y el fin de temporada, hasta que...
The fourth senior major title for Padraig Harrington and the third U.S. Senior Open trophy 🏆 pic.twitter.com/DjG5palWl7
— PGA TOUR Champions (@ChampionsTour) July 5, 202El irlandés Padraig Harrington ganó el U.S. Senior Open, siendo el segundo golfista en conseguir 3 ediciones de este major para veteranos (igualando al estadounidense Miller Barber). Y lo hizo con una ronda final excepcional de 66 golpes, sacando 4 impactos de ventaja y haciendo historia por sí solo. Pero no es una victoria más. ¿Por qué decimos esto? Hay que repasar sus declaraciones de principios de la semana:
¿Se perdió este espíritu? Bueno, hace poquito se transformó en una polémica el hecho que Rory McIlroy no pueda llegar a competir los 15 torneos que como mínimo pide el PGA Tour y aún así retenga el status. Pero el problema no es un McIlroy que por lo menos no se olvida del tour europeo (sin importar si le pagan o no para ir a un determinado lugar. McIlroy se ganó ese privilegio, nos guste o no). El problema es que a muchos de los principales protagonistas del mundo del golf no les interesa viajar o tratan de evitarlo lo más que pueden. Y para colmo, si bien nos parece perfecto que el PGA Tour busque ir a mercados que no se están teniendo en cuenta, la prioridad sigue siendo Estados Unidos (con excepción de Hawaii, que pasó a ser parte del PGA Tour Champions), más allá de que se le quiere ir empezando a dar su lugar a tradicionales paradas europeas y a lo que significa Australia para nuestro deporte.
Hay que tener en cuenta que ya hay muchos que internamente están "pegando el grito en el cielo" porque los sacan de la zona de confort, al ser tan restrictivas las futuras nuevas "mini giras" del máximo circuito estadounidense, llamadas "Championship Series" y "Challenger Series" (a partir del 2028. Algo que explicamos artículos atrás). Esto lo decimos porque, por ejemplo, hay Abiertos Nacionales cuyos principales exponentes podrían no jugarlo (el RBC Canadian Open se podría quedar sin sus mejores jugadores locales, si termina dentro de la Championship Series). Y esto lo decimos también porque el golf latino cada vez es menos considerado como lugar de grandes eventos, a pesar de que la dispersión de nuestros representantes ayudó a esta situación. Si muchos de los que están en el golf tomaran lo que dijo Harrington como UNA PERSPECTIVA A CONSIDERAR, ¡qué distinto sería todo!
Lo positivo, si vamos expresamente a lo que pasa en la región, es que varios de los representantes latinos (por necesidad o por decisión propia) están tomando al DP World Tour y al HotelPlanner Tour como alternativa viable. No es casualidad el gran resultado del mexicano Carlos Ortiz en el BMW International Open (T-4) o el buen momento del peruano Julián Perico en el segundo tour del Viejo Continente (terminó T-22 en el Le Vaudreuil Golf Challenge, pero peleó por la corona). Pero hay que moverse más. En consecuencia, hay que seguir pidiendo por el reconocimiento de TODOS los sectores del mundo del golf, tanto con eventos que tengan el significado del VISA Open de Argentina (no puede quedar en una tercera categoría. Y no lo digo por ser argentino, sino porque ese evento es uno de los Abiertos Nacionales más antiguos de nuestro deporte) como por el resurgimiento de torneos como la vieja Copa del Mundo, que motivarían a seguir difundiendo aún más las maravillas del golf. Oportunidades hay, pero debemos aprovecharlas. Harrington explicó su receta, que a sus 54 años sigue siendo exitosa.