Chris Gotterup confirmó que atraviesa uno de los mejores momentos del golf mundial. El estadounidense remontó cinco golpes de desventaja en la jornada final del John Deere Classic con una brillante vuelta de 62 golpes (-9) para conquistar su cuarto título del PGA TOUR en los últimos doce meses, una victoria que lo impulsa hasta el séptimo puesto del ranking mundial. El desenlace del torneo en TPC Deere Run fue dramático. Ben Kohles, que buscaba estrenar su palmarés en el circuito estadounidense tras 120 participaciones, llegó empatado con Gotterup al hoyo 18. Sin embargo, un mal segundo golpe acabó en el agua y terminó convirtiéndose en un doloroso doble bogey que dejó el triunfo en manos de su compatriota sin necesidad de disputar un desempate.
La victoria tiene un significado especial para Gotterup. Su hermano Patrick ejerció de caddie durante toda la semana y ambos protagonizaron una de las imágenes más emotivas del campeonato cuando el nuevo campeón rompió a llorar en el campo de prácticas mientras esperaba el desenlace definitivo. "Me encanta este torneo. Siempre se han portado muy bien conmigo. Tener a Patrick aquí conmigo ha hecho que todo sea aún más especial", explicó un emocionado Gotterup.
El estadounidense cerró el torneo con un total de 264 golpes (-20) después de una exhibición ofensiva desde los primeros hoyos. Arrancó la ronda con cuatro birdies en los cinco primeros hoyos para meterse rápidamente en la pelea y remató su exhibición con un decisivo birdie de casi cinco metros en el hoyo 17 que le permitió alcanzar los veinte golpes bajo par y esperar acontecimientos. La fidelidad de Gotterup al John Deere Classic también tuvo recompensa. El jugador recibió una invitación del torneo en 2022, cuando acababa de concluir su etapa universitaria en Oklahoma, y desde entonces ha mantenido un vínculo especial con la prueba. Este año incluso decidió disputar el campeonato pese a que la próxima semana defenderá su título en el Genesis Scottish Open y después afrontará The Open Championship.
Precisamente fue en Escocia donde comenzó hace un año la espectacular progresión del estadounidense. Allí derrotó a Rory McIlroy para levantar el título antes de enlazar este año las victorias en el Sony Open y el WM Phoenix Open, consolidándose como uno de los jugadores más en forma del circuito.
La otra cara de la moneda fue Ben Kohles. El estadounidense volvió a quedarse a las puertas de una victoria que parecía al alcance de la mano. Tras un birdie en el hoyo 16 igualó el liderato con Gotterup y aún dispuso de una oportunidad de birdie de cinco metros en el 17 que no encontró el hoyo. En el último hoyo conectó un magnífico golpe de salida al centro de la calle, pero dudó entre utilizar un hierro 8 o un hierro 9 para el golpe de aproximación. Finalmente optó por un golpe controlado con el hierro más largo y terminó cerrando demasiado la cara del palo. La bola salió a la izquierda, rebotó en la ladera y acabó en el agua junto al green. "Pensé que un hierro 8 completo podía pasarse del green. Intenté hacer un golpe de tres cuartos y simplemente la cerré un poco. Acabó en el agua. Es una forma muy dura de terminar, sobre todo por cómo había jugado durante todo el día", lamentó Kohles.
Aún tuvo una última oportunidad para forzar el desempate. Tras dropar junto al green, se benefició de un alivio por un aspersor que le permitió puttear desde el collarín, pero el intento de par pasó claramente por la derecha del hoyo. El posterior fallo desde menos de un metro transformó lo que podía haber sido un empate por la segunda posición en un triple empate, una diferencia de más de 300.000 dólares en premios.
Quien sí firmó una gran remontada fue Max Homa. El ex- jugador del equipo estadounidense de la Ryder Cup enlazó cuatro birdies consecutivos en la segunda vuelta para entregar una tarjeta de 64 golpes (-7) y finalizar segundo en solitario, su mejor resultado en el PGA TOUR en más de tres años. El excelente resultado le permite escalar hasta el puesto 49 de la FedExCup, un paso importante después de haberse quedado fuera de los playoffs la pasada temporada y de haber caído fuera del Top-100 mundial.
Los líderes al inicio de la jornada, Lucas Glover y Lee Hodges, comenzaron con fuerza, pero ambos tuvieron que conformarse con una vuelta de 69 golpes para compartir la tercera posición. También destacó la actuación del veterano Zach Johnson, campeón del torneo en el pasado, que renunció a disputar el US Senior Open para jugar el que considera su torneo de casa y terminó noveno con una última vuelta de 68 golpes.
Entre los jóvenes talentos, el prometedor Blades Brown, profesional desde los 19 años, concluyó duodécimo tras firmar un 68, mientras que el reciente campeón universitario de la NCAA, Preston Stout, finalizó decimoquinto después de una ronda de 69 golpes. Ambas actuaciones refuerzan la candidatura de dos de las grandes promesas del golf estadounidense para lograr pronto una tarjeta completa del PGA TOUR.